Retos para el 2011 en el ámbito educativo en Michoacán
Horacio Erik Avilés Martínez
Estimados lectores, comenzamos este año señalando una serie de cuestiones en la agenda educativa en la entidad, que habrán de irse dirimiendo, analizando y debatiendo públicamente.
Compararnos es la única manera de saber si hemos avanzado, en particular respecto a nosotros mismos. Lo que no se puede evaluar, no es susceptible de mejora alguna. En particular, para eso sirven las estadísticas e indicadores provenientes de estudios validados.
En este caso, hay que voltear a lo que dejó el año pasado. En cuanto a resultados, el diagnóstico es ligeramente positivo en términos absolutos, pero en términos comparativos con el resto de las entidades federativas y naciones, nos sitúa al margen de la plena competitividad, ya que los avances son insuficientes para el ritmo de crecimiento que desearíamos los michoacanos.
Por ejemplo, se retrocedió en la cobertura de aplicación de la Prueba ENLACE. Se mejoró escasamente en ciertos indicadores educativos. La Prueba PISA 2009 una vez más presentó resultados pírricos. Se avanza pero a una velocidad en la cual nos tomará 50 años alcanzar a los países más competitivos en el ámbito educativo a nivel mundial.
Más allá de la polarización inherente al debate público, es de esperarse como resultado del mismo una mayor comprensión de la realidad educativa y sobre todo, que redunden en propuestas concretas
La cuestión no es brindarles un uso apologista ni inquisitorio a los estudios, sino que sirvan de diagnóstico y base para políticas públicas muy agresivas de combate a los fenómenos que limitan a la educación en Michoacán.
En particular, considero hay que prestar particular atención a los siguientes aspectos:
- Abatir las cifras de deserción escolar en un porcentaje importante. En particular, en educación media –básica, ya que es en donde se observa la mayor brecha que nos sitúa en el último lugar a nivel nacional en el citado indicador.
- Generar un consenso respecto a la aplicación de pruebas estandarizadas, a través de foros, análisis, mesas, paneles y sobre todo, pensar en una propuesta articuladora en la cual se conjunte de la mejor manera la aplicación de pruebas estandarizadas nacionales e internacionales, así como se realicen pruebas estatales propias para explicar de manera más integral los fenómenos educativos en la entidad.
- Lograr brindar una gestión más expedita para todos los procesos administrativos, que desencadenan verdaderas bolas de nieve que solamente se resuelven cuando el costo de la inacción es excesivamente alto ante la opinión social. Por ejemplo, recién comenzando el 2011, acaban de acudir cien personas de La Ruana a solicitar audiencia a la SEE, CEDH y Secretaría de Gobierno para resolver una cuestión político-sindical que dejó a una secundaria entera prácticamente sin clases desde septiembre de 2010 hasta la fecha. La meta de los doscientos días efectivos de clase se vislumbra improbable al menos en la Escuela Secundaria Técnica No. 14 de la citada localidad.
- El padrón de plazas sin duda dará de qué hablar en este ciclo, pero se deberá de brindar seguimiento para que los michoacanos sepamos en manos de quiénes dejamos a nuestros hijos en la escuela, en aspectos tan torales como formación académica, identidad, situación laboral y trayectoria profesional.
- Más allá de la metodología o figuras de participación, será interesante y perentorio lograr modelos efectivos de involucramiento de los padres de familia con la comunidad escolar. Al menos hay tres propuestas al respecto: la de la Ley Federal de Educación, la de la iniciativa de Ley de Educación estatal, que está en proceso de ser analizada públicamente y la que propone la CNTE. Es preciso analizarlas públicamente, para lograr se integre de la mejor manera a cada comunidad escolar, con acuerdos locales.
- La gratuidad educativa. En la definición está el consenso a lograr, para posteriormente trabajar arduamente en implementarla. Requiere políticas transversales de combate a la pobreza, más que solamente la exención del pago de inscripción.
- Proseguir con los concursos de oposición abiertos para cada una de las plazas que se generen en este periodo, con garantía de transparencia y de fluidez en el proceso para los aspirantes.
- Recuperar la gobernabilidad educativa en las comunidades de aprendizaje que han sido violentadas por diferentes irregularidades tales como el paralelismo, crimen organizado, polarización por procesos político –electorales, etc.
- Lograr transparencia y rendición de cuentas efectiva, sistemática y sin necesidad de solicitarla. Debe ser un acto cotidiano de las instituciones y servidores públicos. Por supuesto, hay que acotar: Transparentar no es privatizar. Es liberar la información a la que todos deberíamos de tener pleno acceso para conocer en qué se utilizan los impuestos que pagamos todos los michoacanos.
- Promover interés público por la investigación educativa. Se tienen estudios, maestrías y doctorados en ciencias en educación en la entidad, pero los productos de tales estudios parecen estar en el olvido, no se cuenta con una política de difusión masiva de los resultados de la investigación educativa en la entidad.
- Incrementar la eficacia y eficiencia de los recursos públicos que se destinan al ámbito educativo.
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