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Entrevistas

entrevistas-02 Aurelio Nuño llega a la SEP | David Calderón en entrevista con Ruiz Healy por Radio Fórmula 
            Escúchala aquí (27 de agosto de 2015)

entrevistas-02 5 retos para el Secretario Nuño. | Claudio X. González con Ana Paula Ordorica en Frente al País. 
             Escúchala aquí (27 de agosto de 2015)

entrevistas-02 #SíaLaEvaluación | Entrevista de Claudio X. González con Fernanda Familiar. 
             Escúchala aquí (10 de mayo de 2015)

entrevistas-01 Amparo y suspensión de la suspensión a la evaluación. | Claudio X. González con Sergio Sarmiento en  
              Escúchala aquí (10 de mayo de 2015)

entrevistas-01 En apoyo a los niños y maestros no en contra de ellos | Entrevista a Claudio X. González 
              Ver más (9 de mayo de 2015)

10 artículos que no te puedes perder sobre la suspensión de la Evaluación Docente

1. El optimismo del suicida | Jesús Silva-Herzog Márquez

Quien pone fin a su vida imagina la muerte como alivio. Después del tiro, el reposo dulce de la nada. El suicida termina su existencia con la esperanza de un sueño interminable. Dejar de ser es visto como el consuelo definitivo. El gobierno de Peña Nieto se ha puesto una bala en la sien. Ha decidido dejar de ser imaginando que su sacrificio calmará al monstruo que lo extorsiona. No ha cambiado de política, ha renunciado a hacer política. Es, a partir de ahora, un trapo en el piso. Los gobiernos se suicidan cuando claudican a su sentido elemental: gobernar, cuando se someten a la intimidación, cuando violan la ley que han impulsado para pagar la extorsión. El gobierno de Peña Nieto se ha suicidado. La nota suicida, por supuesto, no dice nada.
El difunto se había presentado desde su nacimiento como el gobierno de la audacia reformista. Eso quedó asentado en su acta de nacimiento: un gobierno que se atreve a encarar a los intocables, que logra acuerdos para desanudar el enredo del pluralismo. Esa era la cara que presentaba constantemente en México y afuera. Un gobierno resuelto y eficaz que -ya no se puede decir sin burla- movía a México. La reforma educativa fue algo más que su primera iniciativa y su primer logro: fue la palanca de su credibilidad. Un gobierno que se atrevía a tocar un poder como el de los sindicatos magisteriales e insertaba criterios de mérito en el proceso educativo merecía respeto. El gobierno construyó una alianza poderosa que lo apoyaba desde la izquierda a la derecha para afirmar el interés común por encima de las ganancias corporativas. Parecía que la admin istración rompía con las antiguas complicidades y se tomaba en serio la causa de la calidad. Entendiendo la relevancia simbólica del enfrentamiento, el gobierno optó por enfatizar la radicalidad de la ruptura. Si el gobierno nació con la reforma educativa ha muerto con ella.
Hablo de la muerte del gobierno peñista porque quiero respetar lo que ese mismo gobierno dijo de sí mismo. Porque no ha habido ocasión en que esa administración no ostente la determinación reformista como su razón de ser. Si ésa ha sido su carta de presentación debe aceptarse que la ha deshecho. La claudicación reformista es una abdicación.
El secretario de Educación pintó la reforma como un acto de refundación del Estado mexicano. Esos fueron los términos con los que se describía su importancia histórica. El Estado, carcomido por los intereses gremiales, era rescatado por el gobierno federal. Se expulsaba a los roedores que se habían apoderado de la casa y se asentaba, finalmente, su dueño legítimo. Con su melosa grandilocuencia, el secretario habló de los cambios como si fueran la restauración de la república. Estamos recuperando, dijo mil veces, la rectoría del Estado en materia educativa. En esos términos la defendió también el presidente Peña Nieto. El argumento era, en realidad, más político que educativo. El gobierno recuperaba las riendas de la política educativa y, a partir de ello, fundaba plataforma para el interés común. La palabra Estado fue crucial en ese vocabulario porque enfatizaba una reconquista de lo público. El gobierno de Peña Nieto se plantaba de ese modo, en una exitosa refundación del Estado. De ahí la dimensión de la derrota. En un telegrama vergonzoso, el gobierno federal proclama que el Estado ha sido sojuzgado por sus antiguos ocupantes.
La entrega del gobierno es la derrota más seria, más profunda, más pública del Estado mexicano en muchas décadas. No solamente es una sumisión, es también una ofensa institucional, una aparatosa ilegalidad. El gobierno anuncia escuetamente que ha decidido no cumplir la ley... porque le da la gana. Merece reconocimiento el instituto de evaluación educativa que ha reaccionado dignamente para protestar por el atropello constitucional. La protesta ubica el sentido de la derrota: la CNTE logró imponerse sobre la Constitución y la ley. Consumó un golpe de Estado. El gobierno resultó su cómplice.
La claudicación educativa es un llamado a los zopilotes. Un gobierno que carece de esqueleto ético y de firmeza política es un banquete para los poderosos. Sindicatos y empresas le han tomado ya, medidas al cadáver. El camino está trazado. Harán con el fiambre lo que quieran. Si así muere la reforma educativa, así se corromperán, seguramente, las otras. La receta es clara: intimida y vencerás. Carente de cualquier autoridad moral desde los escándalos de fines del 2014, el gobierno de Peña Nieto carece ya de prestigio político como máquina de eficacias. Se sobrevive a sí mismo como un gobierno corrupto y sometido. Inconfiable y humillado; un gobierno dócil y sobornable. Por cierto, le irá bien en las elecciones del domingo.
(Reforma, 1º de junio de 2015)

2. Reforma cancelada | Sergio Sarmiento

"El hombre es débil y cuando ejerce la profesión de fuerte es más débil".
Antonio Porchia
Sólo hay una cosa peor que un gobierno autoritario, uno cobarde. En México parece que no hay de otro tipo. Hemos visto durante años a los gobiernos de Oaxaca ponerse de rodillas ante la sección 22 de la CNTE y responder a presiones y extorsiones entregando dinero público y privilegios. Hoy el gobierno federal cae en la misma cobardía.
Este pasado 29 de mayo la Secretaría de Educación Pública anunció la suspensión indefinida de todas las evaluaciones educativas. Se trata de una rendición incondicional ante la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Todo el esfuerzo de la reforma educativa, quizá la más importante de este sexenio, se desploma en el momento en que se elimina uno de sus pilares fundamentales: la evaluación de maestros para el ingreso, promoción o permanencia en las aulas.
La información disponible sugiere que la orden llegó desde la Secretaría de Gobernación de Miguel Ángel Osorio Chong. El presidente Enrique Peña Nieto debe haberla aprobado. El propio secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, no ha dado la cara ante un acto que equivale a derogar una reforma educativa para la cual se enmendó la Constitución y que se ha promovido como uno de los grandes logros del actual régimen.
Si la aprobación de la reforma educativa fue en su momento objeto de una gran celebración y cobertura de medios, la cancelación se ha tratado de deslizar subrepticiamente con un comunicado de apenas dos párrafos. El documento la justifica "por motivo de nuevos elementos a considerar", los cuales no se detallan. Da la impresión de que la SEP no está orgullosa de la rendición.
La sección 22 ha conseguido su triunfo a base de presiones y chantajes. Este lunes 1o. de junio inicia un nuevo paro ilegal de labores como los que ha realizado a lo largo de los últimos 35 años en Oaxaca. El paro es ilegal porque no ha habido un emplazamiento a huelga y porque las secciones no detentan la titularidad del contrato colectivo de trabajo. La sección, por otra parte, va a desplegar su fuerza en la Ciudad de México esta semana. El propósito es recalcar que ella, y no el gobierno de la República, tiene el poder. Si durante mucho tiempo la SEP se quejó de que el gobierno de Oaxaca no mostraba firmeza ante el sindicato, hoy el gobierno federal demuestra que es tan débil como el de Gabino Cué.
Las demandas de la CNTE son políticas y no laborales. Exige cancelar la reforma educativa, cosa que ya ha logrado, pero también las elecciones de este 7 de junio. Ningún gobierno que se respete en el mundo aceptaría siquiera discutir demandas de este tipo. Pero un débil presidente mexicano, con bajas cifras de aprobación y una elección en puerta, ha preferido sacrificar la reforma educativa antes que dar la batalla por ella.
La experiencia nos dice que ceder ante un extorsionador sólo agrava las cosas en el futuro. La sección 22 ya demostró que puede derrotar al gobierno federal. Esto es un ejemplo para otros grupos de poder que buscarán también doblegar a la autoridad para obtener recursos o beneficios. Si ya la vida en la Ciudad de México es una pesadilla de manifestaciones y bloqueos, la situación se deteriorará.
El presidente Peña Nieto quiere sobrevivir a una tormenta política y a las elecciones del próximo 7 de junio traicionando su reforma más importante y de paso a los alumnos de todo el país. ¿Qué podemos esperar en el futuro de un mandatario que no pudo resistir la presión y se rindió a las exigencias de uno de los muchos grupos de poder? Un gobernante que escoge la rendición incondicional como su forma de gobernar está condenado a terminar mal su gobierno.
(Reforma, 1º de junio de 2015).

3. ¿Claudicar o gobernar? | Juan Pardinas

El estilo personal de claudicar del presidente Enrique Peña Nieto quedó registrado en un escueto comunicado de prensa, donde la SEP tiró por la coladera una de las reformas más ambiciosas de este sexenio. En sólo 47 palabras, la máxima autoridad educativa del país logró violar la Constitución, pisotear la autonomía del Instituto Nacional de Evaluación Educativa y reconocer que la CNTE es la última instancia de decisión para determinar las vías de ascenso de la carrera magisterial. A continuación va el texto completo del mentado comunicado: La Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente de la Secretaría de Educación Pública informa: Con motivo de nuevos elementos a considerar en el proceso de evaluación para el ingreso, promoción y permanencia en Educación Básica y Media Superior, quedan suspendidas indefinidamente las fechas publicadas para su realización.
De acuerdo con Eduardo Back- hoff, consejero del INEE, cancelar la evaluación docente deja en la indefinición a 193,000 aspirantes a ingresar, por la vía del mérito, al sistema educativo. También queda en vilo la promoción a cargos de dirección y supervisión de 53,000 candidat@s.
Este anuncio de la SEP es a la reforma educativa lo que el iceberg al casco del Titanic. En la lucha entre la meritocracia y el corporativismo, el gobierno federal tomó partido en contra de los maestros que miran el esfuerzo y la capacitación como los peldaños de la superación profesional. Esta medida de auto-sabotaje da una sensación de debilidad y pérdida de poder, cuando aún ni siquiera hemos llegado a la mitad del sexenio.
¿De qué sirvió el Pacto por México? ¿Para qué aguantamos meses de caos en el DF cuando, en el verano del 2013, los maestros de la CNTE se apropiaron de avenidas de la capital como medio para defender sus privilegios? ¿Qué narrativa le queda al gobierno de Peña Nieto si las reformas empiezan a hacer agua? ¿Quién determina la política educativa, el Estado mexicano o la disidencia magisterial?
Hay muchos gobiernos corruptos y hay muy pocos gobiernos reformadores. Sin embargo, como afirma Leo Zuckermann, lo que es casi imposible encontrar es un gobierno que a la vez sea corrupto y reformador. Toda transformación profunda de política pública implica pisar callos y afectar intereses. Las reformas de fondo demuelen privilegios y forjan enemistades. Esos flamantes adversarios del cambio buscarán yerros y flancos vulnerables para contratacar y cobrarse facturas. Un líder con una ambiciosa agenda de reforma no puede distraerse con negocios de bienes raíces, conflictos de interés y tráficos de influencias. La frivolidad del cleptócrata es incompatible con las agallas que necesita el reformador de espíritu revolucionario.
El 1o. de diciembre del 2012, Enrique Peña Nieto hizo un sonoro compromiso público: "Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen... y si así no lo hiciere que la nación me lo demande".
En su artículo 3, la Carta Magna sostiene: "La ley reglamentaria fijará los criterios, los términos y condiciones de la evaluación obligatoria para el ingreso, la promoción, el reconocimiento y la permanencia en el servicio profesional con pleno respeto a los derechos constitucionales de los trabajadores de la educación". En el artículo 4 constitucional se lee: "En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos".
Entre los privilegios de la CNTE y los derechos de los niñ@s mexican@s, Enrique Peña Nieto optó por violar la Constitución. ¿Quién y cómo le exigirá cuentas sobre esta claudicación a su propio legado?
(Reforma, 1º de junio).

4. SEP: un tiro en la sien | Héctor Aguilar Camín

La suspensión de la evaluación de los docentes anunciada por la SEP es el más duro golpe que haya recibido la credibilidad reformadora del presidente Enrique Peña Nieto.
Es un tiro en la sien de la reforma educativa, la más profunda, socialmente hablando, de todas las que este gobierno ha puesto en la Constitución. Es un tiro que no viene de los enemigos de las reformas, sino del miedo del gobierno a sus opositores.
El tiro fue anunciado como a las calladas, un viernes, en un comunicado escueto, calculando quizá que el silencio noticioso del fin de semana amortiguaría el sonido.
El comunicado dice así:
“Con motivo de nuevos elementos a considerar en el proceso de evaluación para el ingreso, promoción y permanencia en Educación Básica y Media superior, quedan suspendidas indefinidamente las fechas publicadas para su realización”.
Esto quiere decir que la SEP no hará las evaluaciones de ingreso al servicio docente para el próximo ciclo escolar que iba a celebrar en junio y julio. Tampoco se aplicarán exámenes a 150 mil maestros para ver si permanecen o no al frente de un aula. Se suspenden también los exámenes de 300 mil profesores previstos para febrero y marzo del año entrante. En suma, queda suspendida la joya de la corona de la reforma educativa: la evaluación.
Cuatro consideraciones al respecto:
Una: al tomar esta decisión, la SEP viola la Constitución. Evaluar a los docentes no es una facultad que la autoridad educativa pueda ejercer o no. Está obligada a ello por la Constitución.
Dos: la decisión ilegal adoptada es respuesta a la protesta de una minoría. El gobierno no solo ha violado la ley, sino lo ha hecho en servicio de una minoría.
Tres: una decisión de ese tamaño exige la elemental rendición de cuentas de una explicación. La reforma ya no es de la SEP, es de la sociedad: de los maestros, de los padres y de los niños de México. Esta decisión se ha tomado de espaldas a la sociedad.
Cuatro: la autoridad que ante la presión política no encuentra otra salida que violar la ley, ni hace política ni cumple la ley. No tiene defensa.
(Milenio, 1º de junio de 2015).

5. A suspensión “indefinida”, controversia enérgica | David Calderón

Para que los derechos sean hechos, se necesita voluntad. No sólo ganas, deseo, corazón. Eso también. No; a lo que me refiero es que los derechos no son para sólo inspirarse, contemplarse, alimentar el anhelo. Son para defenderse, formularse, llevarlos a obra, conducirlos a buen término. Hay que hacer, para que sean.
La reforma educativa emprendida en el marco de la presente administración contiene un germen muy fecundo. En el texto constitucional quedó plasmada una visión avanzada, digna de nuestra vocación en el mundo contemporáneo. El derecho a la educación se concreta no con el simple acceso a una instalación escolar, sino cuando se hacen efectivas las garantías de una educación de calidad, cuando los factores a cargo del Estado, y entre ellos la idoneidad de docentes y directivos, están al servicio del máximo logro de aprendizaje de los alumnos.
Corte y cambio a la primera semana de junio de 2015. Con el anuncio de “suspensión definitiva”, el gobierno federal se mete de golpe en la violación flagrante del Orden Jurídico Nacional. Invade la soberanía de los estados (de los 31, sin excepción), usurpa funciones de un órgano constitucional autónomo, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), y se convierte en un peligro para México. Si las leyes vigentes establecen que la evaluación docente debe ser transparente, legal, objetiva e imparcial, el anuncio de marras es su simétrico inverso: es opaco, pues no se dice por qué se suspende; es ilegal, pues es un acto no fundado ni motivado; es subjetivo, ya que es una peregrina apreciación los “nuevos elementos” que se mencionan, pero no se explican; es parcial, dado que castiga a los que quieren ser educadores profesionales, regidos por criterios de mérito y por oportunidades de formación permanente, y –por el contrario- premia a quienes se refugian en la masa informe que exige prebendas, amenaza y coacciona, que plantea el contexto como determinismo para el logro de aprendizaje y a la vez fuente de orgullosa excepcionalidad.
¿Qué se hace cuando el gobierno atenta contra el orden mismo que le da legitimidad, y se convierte en el enemigo número uno de las reformas que impulsa? En la democracia, recurrimos a los instrumentos de control y contrapeso. Le corresponde al INEE ir un paso más allá. Ya no alcanza con solo hacer un anuncio sobre otro anuncio. Se requiere generar ya una cadena de actos jurídicos con consecuencia. Si por rapaz, cobarde, soberbio, inepto u ocurrente (o todas las anteriores) el equipo gobernante se pasa de la raya, hay que regresarlo detrás de la raya. El Poder Judicial debe mostrar su independencia, y estar listo para admitir la controversia constitucional que a este caso conviene. Y el INEE debe mostrar su autonomía en la hora que le toca: no la final y en el regocijo, sino al inicio y para rechazar la amenaza que se cierne sobre el derecho de cientos de miles de maestros y de millones de niños. Una controversia enérgica es el siguiente paso.
(El Universal, 2 de junio de 2015).
Director General de Mexicanos Primero

6. Carta a Claudio X. González G. | René Lankenau H.

SR. CLAUDIO X. GONZÁLEZ 

Presente 


HOY TERMINÉ DE LEER LA BIOGRAFÍA DE ELON MUSK. TE LA RECOMIENDO. Musk es famoso por las importantísimas empresas que ha creado en los últimos años. En lo personal, me impresiona su visión y ambición. ¿Quién se atreve a arrancar de cera una empresa para operar cohetes que vayan al espacio? ¿Qué tipo de genialidad-o locura-se necesita para que la misión de tu empresa sea que lo seres humanos podamos ir a vivir en otros planetas? Respondiéndome a mí mismo:  seguramente es el mismo nivel de genialidad-o locura- para querer cambiar la educación en México. 

Elon Musk se lanzó a crear una empresa de naves espaciales. Tú te lanzaste a crear una organización que quiere que la educación funcione. Que sea buena y le genere valor a nuestro país. ¡Locuras las dos! 

Yo también creo que la educación es la clave para el bienestar, y  por ello es que tengo varios años en el segmento educativo. La empresa que ayudé a fundar hace cinco años,  ADVENIO, está hoy reinventado las guarderías:  estamos creando una red de centros de cuidado y formación infantil que tiene un enorme impacto en la vida de miles de familias (y generando cientos de trabajos en el proceso). Queremos llegar a ser muy grandes. Aun así, esto se queda lejos de lo que tú te propusiste. En cuanto a visión ambiciosa, pones la barra muy alta. En Mexicanos Primero creaste una plataforma única en nuestro país y me consta que te has preocupado por integrar un equipo extraordinario de personas. De entrada, pienso en el liderazgo del director general, David Calderón,  en la seriedad de las investigaciones realizadas por Lucrecia Santibáñez. 

En el camino han pasado muchas cosas, ha habido importantes logros, pero falta muchísimo camino por recorrer. El sistema al que se están enfrentando es ineficiente y corrupto. Es enorme, con años de intereses creados y generaciones enteras que se resistirán a cualquier intento de modernización. Es un sistema que a veces llega a ser perverso. ¿Cómo le vas a hacer para no decepcionarte? ¿Cómo te motivas cuando el Presidente cancela la evaluación docente? ¿No te frustras? Me preocupa la apatía de nuestra sociedad. Sé que hay indicios de que las cosas están cambiando. Que las redes sociales ayudan a genera conciencia. Que existe un sentimiento de hartazgo que crece y crece. Pero, ¿es suficiente? 

Te confieso que en mi empresa a veces yo si me frustro. Hace algunas semanas tuve que anunciar el cierre de uno de  nuestros 14 centros porque no funcionó. No fue mi mejor momento. 

Pero luego veo lo que viene en camino. Veo que para este año tendremos tres centros más, y para el siguiente, otros cuatro. Veo cómo cada día más familias confían en nuestro equipo, y veo que en este equipo personas que se entusiasman con nuestra misión. Y entonces pienso que sí está valiendo la pena. Yo creo que Mexicanos Primero sí está valiendo la pena. 

Hace algunos meses estuve en un evento de Mexicanos Primero y te saludé. Te conté de ADVENIO, y rápidamente pensaste en que había un empresario muy importante que debía conocer nuestra empresa. Lo buscaste por todo el evento para presentármelo, pero te dijeron que se acaba de ir. En lugar de decirme que en otro momento me lo presentarías, te saliste de tu evento  y me subiste al elevador para perseguirlo. Lo encontramos en el lobby y me ayudaste a “vender” los servicios de mi empresa. No cualquier hace algo así, y quiero que sepas que me dejaste una lección de humildad y de coherencia.

Habemos muchos que apreciamos lo que te lanzaste a hacer con Mexicanos Primero. Que te lo agradecemos. Si eres como yo, seguramente te motivará ver a tus hijos orgulloso de lo que su papá está haciendo. 

En mayo de 2012-10 años después de su fundación y tras superar problemas y retrasos- Space X, de Elon Musk, anunció que por primera vez una institución privada pudo llevar una nave a la estación internacional espacial. Sí, hay locuras que terminan por cambiar el mundo. F. 


René Lankenau H., Fundador y CEO de ADVENIO
Publicado en: Forbes | Edición Junio, 2015, | Pag. 30












7. La Constitución, como papel de baño | Leo Zuckermann

Varias voces en la prensa nacional hablan de portafolios llenos de dinero que el subsecretario de Gobernación, Luis Miranda, les habría entregado, además de otorgarles más plazas y todo tipo de prebendas.
os priistas presumen de su gran capacidad de operación política. Cuando se enfrentan a un conflicto social, lo primero que hacen es sacar la chequera para tratar de resolverlo a billetazos. Aplican la vieja máxima de que “problema que se arregla con dinero, problema que sale barato”. Es, al parecer, lo primero que hicieron para neutralizar la protesta de los maestros de la Sección 22 de Oaxaca y la CETEG en Guerrero. Varias voces en la prensa nacional hablan de portafolios llenos de dinero que el subsecretario de Gobernación, Luis Miranda, les habría entregado, además de otorgarles más plazas y todo tipo de prebendas.
Pero no les funcionó porque esos grupos son maximalistas. Una vez que se les da un dedo quieren la mano y cuándo se les entrega ésta van por el brazo completo. Es ahí cuando los gobiernos del PRI utilizan la siguiente técnica de “operación política” para “resolver” un conflicto social: negociar la ley. Para los priistas la ley no es norma jurídica que manda o prohíbe algo y cuyo incumplimiento implica una sanción. No. La ley es instrumento flexible de negociación política. Y es lo que hicieron con los señores de la 22 y la CETEG.
La Constitución, nuestra máxima ley, manda que los docentes sean evaluados en el concurso de plazas y la promoción de puestos directivos. Una institución autónoma del Estado, el Instituto Nacional de Evaluación Educativa es la encargada de dicha labor. Eso ordena la ley. Pero los maestros de la 22 y la CETEG no quieren que los evalúen y, para presionar al gobierno, están boicoteando las elecciones del próximo domingo en Oaxaca, Guerrero y Michoacán. Como los billetazos ya no funcionan, el gobierno de Peña, fiel a la usanza priista, utiliza, ahora, a la ley como instrumento de negociación. A través de un comunicado de la Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció la suspensión indefinida de las evaluaciones.
Les entregaron el brazo, pero los señores de la 22 y la CETEG ahora van por más y más y más… nada los saciará. Incluso si el gobierno echa para atrás toda la Reforma Educativa, pedirán la suspensión de las demás reformas, luego la renuncia de Peña y después que les entreguen las llaves de Palacio Nacional. Ni los billetazos ni la suspensión de la ley va a resolver este problema. Si algo hemos aprendido estos años con la 22 es que sólo se repliegan cuando el Estado usa la fuerza pública. Así se rescató la ciudad de Oaxaca en 2006 que llevaba un año secuestrada por los maestros. Y estamos hablando, desde luego, de la utilización de la fuerza pública de acuerdo a protocolos que respeten los derechos humanos, tal y como se hizo en 2006.
Pero yo quisiera subrayar lo grave que resulta que un gobierno suspenda la ley de manera ilegal (vaya paradoja). La SEP no tiene facultades para suspender la evaluación. Todo esto llevará, entonces, a una serie de litigios donde la Suprema Corte, seguramente, ordenará que se cumpla la Constitución y se realice la evaluación. Pero, mientras tanto, el gobierno ha generado una gran incertidumbre con altos costos sociales y económicos.
¿A qué me refiero? Supongamos que mañana, en un boletín de prensa, la Secretaría de Gobernación anunciara que suspende de manera indefinida la libertad de expresión. Sospecho que la Suprema Corte, después de muchos amparos, declararía ilegal la suspensión y recuperaríamos la libertad de expresión. Mientras tanto, los medios se quedarían en una indefinición que afectaría la comunicación con la sociedad.
Otro ejemplo. Supongamos que la Secretaría de Energía, después de licitar los campos petroleros de la Ronda Uno de la Reforma Energética, anunciara en boletín de prensa que suspende de manera indefinida la participación del capital privado en la exploración y explotación del petróleo. ¿Cuántos miles de millones de pesos se perderían por la incertidumbre de un gobierno dispuesto a manipular la ley a su antojo? ¿Cómo explicarle a los inversionistas que esto puede ocurrir en México porque así sucedió con la Reforma Educativa? ¿Usted metería dinero en un negocio, de por sí de alto riesgo, en un país donde el gobierno negocia la ley con chantajistas profesionales? Desde luego que sí, siempre y cuando le pagaran una mayor utilidad para compensar la incertidumbre. Ése es el costo económico de un gobierno que utiliza a la Constitución como papel de baño.
(Excelsior, 3 de junio de 2015).

8. La educación y la crisis nacional | Soledad Loaeza

Las imágenes de adolescentes ociosos, las filas de desempleados; la expansión del mercado informal; la emigración a Estados Unidos; el tratamiento con frecuencia brutal por parte de la policía de los migrantes centroamericanos, y más en general, la violación de los derechos humanos, que parece haber adquirido entre nosotros carta de naturalización, nos lleva a preguntarnos, ¿cómo llegamos a este clima de agresividad que sólo puede existir en un mundo carente de razón y de palabra? ¿Dónde se quedaron las escuelas y los maestros que tenían que haber educado a estas generaciones de mexicanos que no cuentan con la red de protección que proporciona la educación, o que desconocen las reglas básicas de civismo? Sospecho que muchos de ellos nacieron y crecieron en los años de crisis económica, de políti cas de austeridad y de recortes al gasto público, de medidas que devastaron el sector educativo. Si a éstas les sumamos los costos de las alianzas entre dirigencias sindicales y líderes partidistas, obtendremos una respuesta a nuestra pregunta acerca de la educación nacional, que poco tiene que ver con educación.
La educación ha sido históricamente la gran esperanza de las sociedades que aspiran al cambio y al mejoramiento del nivel de vida de los ciudadanos. La fortaleza de una nación, sus perspectivas de superación, el desarrollo de su potencial, dependen de la escuela y de los maestros. Para muchos mexicanos la educación sigue siendo una vía privilegiada, y tal vez la única, de movilidad social. Por esas mismas razones, la falta de educación, la miseria de la escuela, la indiferencia o la incompetencia de los maestros, pueden ser la causa de graves derrotas y onerosos fracasos de dimensiones nacionales. Si esto es así, entonces la próxima vez que nos preguntemos cuál es el origen de nuestros males tendríamos que discutir hasta qué punto el desplome de la calidad de la educación primaria y de la educación media, que parece haber dejado a nuestros niños a la mitad del camino, ha contribuido a la crisis nacional que se ha apoderado de estos tiempos. Según Silvia Schmelkes, presidenta del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), uno de cada tres muchachos de 15 años no asiste a la escuela, y la quinta parte de los jóvenes de entre 18 y 24 años no terminó la secundaria.
Hasta la década de los 60 la educación fue un tema prioritario para el gobierno, y un punto de coincidencia con los padres de familia. Los gobiernos del periodo 1958-1970 hicieron un esfuerzo notable por responder a las demandas educativas de una población en plena explosión demográfica. Sin embargo, en las décadas siguientes algo ocurrió, probablemente la estratificación social y los tropiezos de la economía, que sustrajeron el tema de la agenda pública, si no de palabra, sí de hecho. Quiza sería más exacto decir que la preocupación porque los mexicanos adquirieran conocimientos y se educaran fue víctima de los compromisos de una élite política determinada a mantenerse en el poder a cuaquier precio. De manera que la educación perdió importancia en sí misma, y se convirtió en un vehículo del interés de grupo y del sectarismo político, para terminar presa de la lucha por el poder. De ahí la confusión que ahora reina en el sector entre los objetivos gremiales del magisterio, los objetivos políticos de un segmento de maestros militantes y los objetivos de los escolares y de los padres de familia que miran impotentes cómo se diluyen sus expectativas y su esfuerzo por dar a sus hijos una buena educación, que es su único legado verdadero.
De estos tres sectores interesados, los maestros militantes son los que más se han alejado de los objetivos de la educación y de su propia función magisterial, sobre todo ahora que pretenden bloquear las elecciones del próximo domingo en nombre de una representación nacional que han asumido sin más fundamento que su voluntad. Los maestros militantes se han propuesto usurpar las funciones del Poder Legislativo, y han contado con la mansa aquiescencia del Poder Ejecutivo, que parece creer ingenuamente que los costos de la rendición son bajos.
Los conocimientos que los niños y los jóvenes adquieren en la escuela son una promesa de redención social y de liberación mental que no sustituyen la televisión, Internet o las redes sociales, ahora tan socorridos y poderosos. Es decir, reconozco la importancia crucial del maestro como agente transmisor de conocimiento y de valores sociales, pero también como formador de actitudes políticas. Por esa misma razón, porque los maestros desempeñan un papel central en la formación de los mexicanos de mañana, encuentro inaceptables las posturas intransigentes y el comportamiento de los afiliados a la CNTE que en los últimos días han recurrido a repetidos actos de violencia para defender lo que consideran sus derechos. Tampoco es claro su proyecto político, sólo sabemos que repudian los procesos electorales y tratan de imponerse por la fuerza al resto de la sociedad, y nada de esto es un buen augurio para el futuro de la democracia.
Tal vez podemos derivar un beneficio de las lecciones de la CNTE. Por ejemplo, el reconocimiento de que la educación es responsabilidad de todos. Creo que uno de los pecados capitales de las élites mexicanas ha sido desentenderse de la educación pública, tal vez porque la vieron como un asunto de clases populares que no les competía; e imprimir a la educación privada un sello de privilegio y distinción social que la vació de contenido. Hoy es apenas un poco más que un símbolo de status. En todo caso, el efecto de estos dos tipos de actitudes fue el mismo: el colapso de la calidad de la educación, tan pronunciado que la diferencia de entre las escuelas públicas y la mayoría de las escuelas privadas es apenas discernible.
En las experiencias revolucionarias los maestros eran los responsables de la creación del hombre nuevo que habría de encarnar las virtudes de un mundo libre de las ataduras de la ignorancia y de las tinieblas de la superstición y del prejuicio. La revolución quedó atrás, no así la obligación de formar a la mujer y al hombre nuevos, que es una de las mayores deudas de cada uno de nosotros con la sociedad.
(La Jornada , 4 de junio de 2015)

9. No permitamos que se cancele el futuro
| Opinión | Alejandro Martí

La decisión de la SEP de suspender el proceso de evaluación de los maestros de forma indefinida es como si el piloto de un avión apagara uno de los motores, justo después de despegar. El avión ahora va en picada. Los pasajeros son nuestros niños y jóvenes. En el avión que cae va nuestro futuro.
“Las malas noticias se dan en viernes”, dicen los que saben de comunicación. Y vaya cubetada de agua fría que recibimos los mexicanos el pasado viernes 29 de mayo. Con tres renglones mal redactados, la Secretaría de Educación Pública suspendió indefinidamente la aplicación del proceso de evaluación para el ingreso, promoción y permanencia de los profesores de primaria, secundaria y bachillerato. Es como si el piloto de un avión apagara uno de los motores justo después de despegar. El avión ahora va en picada. Los pasajeros son nuestros niños y jóvenes. En el avión que cae va nuestro futuro.
Apenas unos días antes de esta terrible noticia, en mi intervención en el Séptimo Foro de Seguridad y Justicia, recordaba los elementos que hicieron posible la reforma al sistema de justicia penal en 2008: la suma de las voluntades de la sociedad civil, la academia, el gobierno federal y los legisladores. Y decía yo en ese evento que, precisamente por ello, “no habría pecado más grave que abandonar la reforma de justicia a su suerte, porque dejaríamos a la deriva la aplicación de la ley, la justicia y la seguridad. La reforma penal se tiene que implementar al 100 por ciento en todo el país, sin excusas, sin dudas y sin regateos”.
Hoy parece que la reforma educativa ha sido abandonada a su suerte con excusas, dudas y regateos. Los ciudadanos no hemos recibido una explicación razonable de por qué el gobierno tomó esta decisión, pero la lógica apunta a que la amenaza de violencia el día de las elecciones por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación fue suficiente para que se diera marcha atrás a esta reforma fundamental. La señal que se manda es ominosa: cualquier grupo organizado puede, por la fuerza o la amenaza de ella, amedrentar al Estado mexicano y hacer que el gobierno viole flagrantemente la Constitución con tal de llevar la fiesta “en paz”. Como lo ha expresado Claudio X. González, ¿qué nos hace pensar que el gobierno no puede cambiar de opinión en la implementación de la reforma energética, la de telecomunicaciones o la de transparencia y combate a la corrupción? Sin duda, esta decisión afectará a un gobierno que, paradójicamente, necesita fortalecer su credibilidad hoy más que nunca.
Yo estoy convencido de que la suspensión de la evaluación de los profesores afecta nuestra lucha por la seguridad y el Estado de derecho en muchas formas. Menciono tres que son relevantes:
Uno, porque si queremos hacer de México un país de leyes, el gobierno debe ser precisamente el primero en cumplir y hacer cumplir la Constitución y sus ordenamientos jurídicos. Un gobierno que viola la Carta Magna a capricho, que negocia la aplicación de la ley, que da marcha atrás con criterios políticos y no legales, pierde fuerza para hacer que el resto de la sociedad cumpla con sus obligaciones legales.
Dos, porque sabemos que en la economía moderna, recibir una educación de calidad amplía las oportunidades de trabajo e ingreso para los jóvenes. En una sociedad justa, todos los estudiantes deben tener acceso a una educación pareja en calidad para acceder a las mismas posibilidades de progreso. Permitir que grupos violentos descarrilen la reforma educativa es cancelar el futuro de miles, tal vez millones de mexicanos que ven irse meses y años de su vida con su escuela cerrada y con profesores de baja calidad. ¿Cuántos jóvenes no han preferido sumarse a las filas de la criminalidad antes que seguir siendo víctimas de un sistema educativo que no le dará ninguna posibilidad de tener un ingreso digno?
Y tres, porque la educación es una de las herramientas indispensables para reconstruir el tejido social, tan dañado por la inseguridad y la violencia. Un país seguro es aquel en el que los niños y los jóvenes tienen acceso a oportunidades de educación de calidad, que les permitan desarrollar su potencial como seres humanos. Un país seguro es aquel donde los niños tienen un libro, y no un arma, en la mochila. Por el contrario, un país en el que los niños ven a sus maestros bloquear calles, incendiar automóviles, atacar instalaciones gubernamentales, atacar policías y rayar monumentos para lograr lo que quieren, es un país condenado a reproducir patrones de violencia y desprecio por la ley. Sobre esa base, es imposible construir un Estado de derecho eficaz.
¿Qué hacer? No podemos quedarnos cruzados de brazos. Yo soy un convencido de las palabras de Albert Einstein cuando decía que “La vida es muy peligrosa, no por lo que hacen las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”. Las organizaciones de la sociedad civil no vamos a sentarnso a ver lo que pasa. Hay que apoyar, en especial, las acciones emprendidas por Mexicanos Primero. Les pido entrar a su portal para firmar la petición al gobierno a fin de que no se cancele la reforma educativa. Tenemos que movilizar la energía y la voluntad de la sociedad para defender esta reforma, que no es del gobierno: es de todos los mexicanos, particularmente de los niños y jóvenes. Cancelar la reforma educativa sería cancelar nuestro futuro. No lo permitamos.
(Animal Político, 5 de junio de 2015).

10. Reforma Educativa: el síndrome de Moctezuma | Opinión | Carlos Ornelas

Detrás de este aparente caos, hay un verdadero desmadre. Anónimo Me quedé pasmado. El Comunicado 129 de la Secretaría de Educación Pública, del 29 de mayo, informa que, con motivo de nuevos elementos a considerar, se suspende la realización del proceso de evaluación para el ingreso, promoción y permanencia en educación básica y bachillerato.
El gobierno cedió a la extorsión de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, según Raymundo Riva Palacio. Favores no pedidos a la dirigencia formal del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, dice Ricardo Raphael. Está enterrada y nada más se entierra a los muertos, opina Gerardo Galarza; es muy incongruente con lo que los impulsores de la reforma “más importante” decían sostener, expresa Manuel Gil Antón; el gobierno se suicidó, sentencia Jesús Silva Herzog-Márquez. La responsabilidad de la decisión recae en la Secretaría de Gobernación, coinciden varios. Otros se le van a la yugular a Emilio Chuayffet, él nada más aguanta vara. “Retomar la rectoría de la educación, ¡ah! —dice El Maestro, mi amigo— la famosa reforma ya huele a inmundicia”.
En el otro extremo, los líderes de la CNTE no caben de gusto. Sienten —y en realidad es— como un triunfo de su movimiento que el gobierno haya dado marcha atrás: “Pusimos de rodillas al gobierno”, rezaba una pancarta. Acaso Juan Díaz de la Torre y su grupo se froten las manos pensando que regresan por sus fueros y que, de nuevo, manipularán plazas y ascensos. Maestros sin ética laboral quizá sueñen que regresa la oportunidad de heredar o vender la plaza.
De las reacciones. Me cuadró la respuesta de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. Fue sobria, respetuosa y contundente: suspender la evaluación atenta contra la Constitución y la Ley. No hay nuevos motivos a considerar; el trabajo se hizo y se hizo bien. Además, suspender la evaluación vulnera la legalidad y afecta el funcionamiento normal del sistema educativo.
El desplegado de las organizaciones civiles liderado por Mexicanos Primero, el Instituto Mexicano para la Competitividad y México Evalúa, asienta sin rodeos. “Exigimos al Presidente Enrique Peña Nieto que dé marcha atrás a este anuncio y que no permita que la educación en México se use ante chantajes y amenazas políticas”.
Aquí está la clave. El Presidente es el responsable; ni la SEP ni la Segob son autónomas. Todavía el 15 de mayo el presidente Peña Nieto hablaba de que más de medio millón de inscritos para participar en la evaluación avalaban a la reforma educativa; que hasta Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, la había elogiado. Hoy, él mismo la condena al fracaso.
El Presidente sufre —me parece— del síndrome de Moctezuma. Éste, se recordará, envió oro y joyas a Hernán Cortés para convencerlo de que abandonara el imperio azteca. Los obsequios, en lugar de convencerlo de irse, aumentaron sus apetitos. Lo mismo le pasa al Presidente con la CNTE: no importa cuántas concesiones le haga, siempre regresa por más.
Si es cierto que el Presidente hizo caso a las sugerencias de suspender la evaluación para garantizar las elecciones en Guerrero, Michoacán y Oaxaca, craso error. Otorgar mercedes no garantiza nada, ni siquiera —como se demostró con la marcha del lunes— una tregua. Hoy, los líderes de la CNTE están más envalentonados. Quieren reventar la reforma completa. “Y al paso que va el gobierno —dice mi amigo, El Maestro— lo van a lograr.
Tampoco importa si fue concesión a Juan Díaz de la Torre y al Panal, al gobierno le salió onerosa la jugada. Ya perdió toda credibilidad. Hasta me da por pensar que el anuncio —discreto, en la página de la SEP— de que pronto el Programa de Promoción en la Función por Incentivos en Educación Básica, que sustituirá a la Carrera Magisterial, será otra moneda de cambio. Un asunto más que los opositores podrán negociar en la Segob.
Desde que se hizo público el asunto de la Casa Blanca, el presidente Peña Nieto dejó el asiento del chofer; escogió hacer caso a los disidentes y desoír a los 400 mil (no medio millón) aspirantes a una plaza que confiaron en el Concurso; le metió una zancadilla al INEE; se apartó de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que tanto apoyó su reforma; y sembró desconfianza en organizaciones que le ofrecían apoyo crítico; y quizá sólo deje de herencia leyes… que no se ejecutan.
¡Es el síndrome de Moctezuma!
(Excelsior, 6 de junio de 2015).

Extra:

Suspensión indefinida de evaluaciones y mala educación constitucional | José Roldán Xopa

Una reforma constitucional supone una decisión del máximo nivel, una decisión especialmente reforzada por un procedimiento y una mayoría calificada. Tal fue el procedimiento para establecer la evaluación como un instrumento para lograr una educación de calidad. El comunicado 129 de la SEP ha informado que “con motivo de nuevos elementos a considerar en el proceso de evaluación para el ingreso, promoción y permanencia en educación básica y media superior, quedan suspendidas indefinidamente las fechas publicadas para su realización”.

El comunicado de la SEP no es un acto jurídico que señale cuáles son los fundamentos jurídicos de su competencia o que prevea en la ley tal suspensión.  El comunicado informa de un hecho. La cuestión a determinar es si tal suspensión indefinida afecta los derechos fundamentales y las competencias previstas en la Constitución.

    La suspensión indefinida y el derecho a la educación.

La reforma al tercero constitucional del 2013 es clara al definir el derecho a la educación: educación de calidad para cuya garantía se establecen concursos de oposición para ingresar, condiciones de mérito para la permanencia y promoción de los docentes; la evaluación se constituye en un sistema y se encomienda al Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) organismo constitucional autónomo como garante. Los nombramientos que no se apeguen a la ley son nulos.

Así, la Constitución define a la educación como un derecho prestacional y sus condiciones: la calidad. No cualquier profesor, sino profesores de calidad. La educación de calidad tiene su medida última en “el máximo aprendizaje”, en el desarrollo de “las facultades del ser humano, el amor a la patria, el respeto a los derechos humanos”, la solidaridad. Si se fraseara en términos de teoría de la justicia, en perspectiva, la educación para el aprendizaje se mide en las capacidades de agencia de los seres humanos para realizar sus planes de vida y para actuar como ciudadanos de la polis.

No hay derechos sin deberes u obligaciones que los garanticen. La reforma educativa es especialmente enfática en tales garantías. Unas son garantías procedimentales: ingreso por oposición, permanencia y promoción por méritos y un sistema de evaluación.  Otras garantías son institucionales: el INEE como responsable de la evaluación, su integración técnica y especializada, su legitimación para promover controversias constitucionales en caso de invasión de sus facultades.

Los deberes u obligaciones a cargo del estado son  precisas: el “Estado garantizará la calidad en la educación”; para “dar pleno cumplimiento”, se llevarán a cabo “concursos de oposición que garanticen la idoneidad de los conocimientos y capacidades”; para “garantizar la prestación de servicios educativos de calidad, se crea el Sistema Nacional de Evaluación educativa”; las autoridades educativas “se sujetarán” a los lineamientos que emita el INEE.

En la cadena de precisión de obligaciones o deberes, la Ley General del Servicio Profesional Docente, el INEE y la SEP de acuerdo a los lineamientos obligatorios para las autoridades educativas, que emite el primero, colaboraran en la elaboración del Programa Anual, las convocatorias que emita la segunda.

El programa y la convocatoria vinculan a la SEP y al INEE a respetar sus disposiciones  pues generan derechos de participar en ellas en favor de los profesores interesados. Estos tienen acción para exigir su cumplimiento. La suspensión indefinida afecta tales derechos, la valoración de los procesos debe respetar los principios de legalidad, imparcialidad.

Asimismo, los servidores públicos están sujetos a las responsabilidades por incumplimiento de la ley (art. 70).

    La suspensión indefinida y la autonomía constitucional del INEE.

La suspensión decidida unilateralmente por la SEP, sin la existencia de un acto jurídico, compromete el ejercicio de las facultades del INEE. Este organismo en un comunicado www.inee.edu.mx  expresó que la acción de la SEP, además de injustificada es una invasión a sus facultades. La decisión de suspensión afecta la eficacia de actos decididos conjuntamente por el INEE y la SEP y el ejercicio de las facultades que se derivarían de la verificación del proceso.

El examen de una vía de hecho como la realizada por la SEP, sea en vía de amparo o en controversia constitucional permitiría verificar los aspectos formales de la decisión (al momento expresada por una vía informativa, sin fundamentos y justificaciones suficientes); por otra parte, posibilitaría analizar si “los nuevos elementos a considerar” justifican la decisión y si la suspensión se encuentra dentro de las potestades de la autoridad educativa.

Las atribuciones del INEE para activar la competencia son claras. En amparo tienen interés jurídico, por ejemplo, los profesores que participen en las convocatorias y que hayan quedado en imposibilidad de ejercer sus derechos. El amparo de Mexicanos Primero, decidido por la Corte, abre interesantes posibilidades para que, por ejemplo, los alumnos, sus padres puedan intentarlo. Asimismo, otros interesados -- y en esto, el amparo de Mexicanos Primero—es pionero, particularmente cualificados, también podrán hacerlo.

(La Silla Rota, Junio 1º de 2015)

Cinco notas internacionales:

1. Mexico takes gamble on suspending key pillar of education reform

The Financial Times
The Mexican government’s decision to bow to pressure from a dissident teachers’ union ahead of midterm elections that the president admits are a referendum on his rule is a political gamble that could undermine, not boost, its battered credibility.
The education ministry made the surprise announcement on Friday that it was putting teacher testing — a key pillar of the government’s much-vaunted education reform, as well as a constitutional requirement — on ice indefinitely.
This is a government that is terrified of the short term,” said Carlos Elizondo, a political analyst. "It is a sign of weakness."
The SNTE teachers’ union, the largest in Latin America, is backing the reforms, and running ad campaigns praising ordinary teachers for their commitment and professionalism under the slogan “these are the teachers we should be talking about”. The CNTE teachers’ union, by contrast, makes headlines for its belligerent tactics, strikes and marches.
Before the reform was passed, in 2013, the CNTE repeatedly paralysed Mexico City’s main Reforma avenue, cut off access to the airport and camped out in the main square, the Zócalo. But President Enrique Peña Nieto stuck firm to the long overdue overhaul of a poorly performing system where teachers’ jobs can be bought or inherited and only 36 per cent of people finish high school.
Early in his term, Elba Esther Gordillo, the powerful boss of the SNTE, was arrested on corruption charges — suggesting the government was determined to take on vested interests.
But with the CNTE threatening strikes, marches and a boycott of the 7 June midterm elections to select all 500 federal deputies, as well as 17 state legislatures, nine state governors and more than 300 mayors, the government decided to step in. The ruling Institutional Revolutionary Party (PRI) is expected to secure a slight majority in Congress, but in some important states it is shaping up to be a close-run race, marred by violence in some parts.
The suspension was widely interpreted by shocked civil society groups as the government giving in to blackmail, and the death-knell for a reform which the ministry was already struggling to apply in four states. 
Opposition figures called for the education minister to quit and even some in the PRI said it sent the wrong signal.
The announcement was made in a sparse communiqué which also drew the ire of the INEE, the autonomous body charged with overseeing teacher testing. It demanded that the government “abandon its . . . announcement and obey the law”.
One senior government official told the FT the halt to testing was indeed a sop to the CNTE union and had been ordered by the interior ministry which oversees security.
“This is not a very good idea,” said the official, speaking on condition of anonymity. “There are things the government is negotiating with the CNTE and [the education ministry] was asked to do this . . . by the interior ministry. I’m not sure it will help.”
The CNTE has vowed no let-up in its demands until the education reform is scrapped. 
Officially the ministry says the reform is not dead. But Marco Fernández, a researcher at think-tank México Evalúa and a professor at the Tecnológico de Monterrey’s School of Governance, said: “This decision sends the signal that the Mexican state can be kidnapped . . . it has many implications, both for the education reform and the government’s credibility.”
Mr Peña Nieto has stumbled from crisis to crisis in recent months, including a conflict-of-interest scandal over his wife’s luxury mansion that was built and paid for by a favoured government contractor. He admits his government is plagued by “incredulity and distrust”.
The government on Friday also altered some bid rules for oil and gas auctions under the flagship energy reform, but that was interpreted as a smart move to take on board investor concerns, to ensure the first tenders on July 15 are successful.
(The Financial Times, 2 de junio)

2. Dissident Teachers in Mexico Strike Over Education Overhaul

Members of a dissident teachers’ group went on indefinite strike in Mexico, vandalizing government offices, torching electoral documents and leaving at least a million children without classes, in an effort to halt an education overhaul and disrupt coming federal midterm elections.
The action Monday by the National Coordinator of Educational Workers—a branch of the national teachers union that is strong in the country’s poorest states—and the possibility of further disruptions ahead of Sunday’s vote pose a growing challenge to the administration of President Enrique Peña Nieto.
In 2013, the government passed an overhaul of Mexico’s troubled public school system that, among other things, calls for mandatory evaluations of the country’s teachers, due to begin later this year. In 2012 education tests drawn up by the Organization for Economic Cooperation and Development, Mexico got the lowest marks in math and reading among its 34 member countries.
On Friday, under pressure from the CNTE, as it is popularly known, Mexico´s government said it would suspend “until further notice” plans to carry out the evaluations. The delay was broadly seen as a humiliating setback for the president, who has tried to cast himself as a reformer trying to modernize Mexico’s economy.
“The suspension of teachers’ evaluation is the hardest blow the reformist credibility of President Peña Nieto has suffered so far,” Héctor Aguilar Camín, a prominent writer, said Monday in a column in the Milenio newspaper.
Mexico’s Interior Ministry didn’t reply to a request to comment.
Many observers suggested the government took the step to ensure a peaceful midterm vote, and would try to return to evaluations after the election. The group, a powerful wing of the country’s official teachers union, appeared to be taking no chances, saying it would press ahead with its demands that the entire overhaul be junked.
Though the CNTE called a nationwide strike, it wasn’t known how many participated in Monday’s actions. In Mexico City, thousands of teachers took to the streets, disrupting traffic and public transport. In Oaxaca state, teachers broke into electoral offices, destroying furniture and burning ballots, state officials said.
In coming days, teachers say they will hold more strikes and will block the Mexico City airport and highways across southern Mexico.
“What the federal government announced Friday is not enough. We want the definitive suspension of evaluations and the repeal of the education reform. And we won’t stop until we get these things,” said Ramos Reyes, the head of the dissident group in southern Guerrero state.
The CNTE, which claims 250,000 members but which independent estimates put at about 100,000, said the mobilizations form part of an effort to boycott Sunday´s elections in which Mexicans will renew the 500-member lower house of Congress and elect nine state governors, state-level legislators and almost 900 mayors.
Lorenzo Córdova, president of the National Electoral Institute, said it was too soon to say how extensive or disruptive the threatened boycott may be to the voting. So far, only 17 of the 148,920 polling stations are at risk of not being installed, he said.
The southern states of Guerrero, Oaxaca and Michoacán are the most at risk from the boycott, authorities say.
“Not all of Mexico is Guerrero, and not all of Guerrero is Tlapa or Chilpancingo,” he told reporters at a meeting Monday, referring to several towns where the teachers have threatened to scuttle the vote.
In Tlapa, a poor town high in the mountains of Guerrero and a CNTE stronghold, teacher Bonifacio Iturbide says his main task on Sunday will be to make sure elections aren’t held.
“We will do whatever it takes. We’ll seize the ballot boxes if necessary,” said the 37-year-old elementary school teacher.
The education overhaul creates mandatory teacher testing by an independent government agency. If teachers miss the exams or fail after a third try, they can be fired. It also banned common practices like inheriting a teaching position or buying and selling the posts.
Teachers say the education bill seeks to privatize education and violates their labor rights. “We are building a social movement to defeat Peña Nieto’s reforms. That’s our goal,” said Mr. Reyes, the head of the CNTE in Guerrero.
Many in Mexico worry the overhaul will never be a reality in the impoverished southern states where the CNTE is strongest.
“Mexico can’t afford to not implement the education reform in all of its territory if we want to be able to compete in a global economy,” said Claudio X. González, the head of education advocacy group Mexicanos Primero. “And unfortunately, the government is being weak.”
In Tlapa, hundreds of CNTE teachers have gathered in recent days to discuss possible actions to boycott the elections on Sunday: shutting polling stations with padlocks early on Sunday, or seizing the trucks that will distribute ballots and electoral material.
Other activist groups are planning to join and demand a thorough investigation into the abduction and suspected killing of 43 college students near the Guerrero state capital of Iguala in September. The federal government believes the students were abducted by local police officers and killed by a local drug gang.
Tension has built up across Tlapa since April. Candidates and electoral officials say they have received anonymous threats. On a recent evening, several hooded men armed with sticks blocked a rally held by the ruling Institutional Revolutionary Party.
Several weeks ago, two electoral officials were detained in Tlapa´s main square, according to CNTE members. One of the officials managed to escape, but the other one was jailed at a self-styled CNTE-created “court” for several hours and later freed.
“He had to be re-educated,” said Mr. Iturbide, the CNTE teacher.
(1º de junio de 2015).
 
 

3. "A bad lesson"

The Economist
The government sets a poor example by caving in to lawless teachers
AMID mounting protests by rebellious teachers the Mexican government has taken a risky gamble. On May 29th, just days before mid-term elections scheduled for June 7th, it “indefinitely suspended” the most important part of its landmark education reform. Officials whisper that they are just trying to ensure a trouble-free day of voting and that they will reverse the move later. If that is true, the government is being deeply cynical. If it is not, it is undermining what some consider its most important policy, and may be breaking the law to boot.
Acting like a guilty schoolboy, the education ministry issued a curt, 33-word statement saying it was suspending examinations of teachers. The exams were due to take place for the first time in July as part of the education reform approved by Congress in 2013. For two years, President Enrique Peña Nieto’s government has argued that the tests are the lynchpin of the constitutional reform, because they will eventually weed out bad teachers from Mexico’s woefully underperforming schools. The explanation for this sudden change? There were "new elements to consider", the statement said.
Officials later elaborated that the announcement was an attempt to placate teachers from the CNTE, their most radical union, who loathe the notion of testing, and have threatened to boycott the elections—to choose 500 congressmen, nine governors and hundreds of mayors—in the southern states where they hold sway. "It’s temporary," an official said, adding that there was a "99% chance" that the move would be reversed after the election.
But the CNTE saw straight through the ploy. Instead of quieting down, it has stepped up its protests. On June 1st it launched a indefinite strike that has kept more than 1m children out of school. Its members have occupied election offices in the southern state of Oaxaca, burnt tens of thousands of ballot papers and seized petrol stations and threatened airports. One of its main demands is that 43 teacher-trainees who went missing last year in the neighbouring state of Guerrero be returned alive to their families, though the government insists they are dead—murdered last year by police in the pay of drug traffickers. The union also wants the whole education reform abolished.
"We knew from the start that the promise about the evaluations was a temporary one," says Mohamed Otaqui, the teachers’ spokesman in Oaxaca, where the CNTE is most militant. He added that unless the government agreed to all their demands in the next few days (including the Lazarus-like return of the 43), "We will stop the elections from taking place in Oaxaca."
Besides the lingering prospect of electoral disruption in the south, the government faces accusations that it is breaking laws that it enacted. In suspending the tests, even if only temporarily, it angered the National Institute for Education Evaluation (INEE), an autonomous body that was given a constitutional mandate as part of the education reform. It accused the education ministry of violating the constitution, invading its area of authority and threatening its autonomy. A group of NGOs and other institutions linked to the INEE have given Mr Peña until the day after the elections to lift the suspension.
But even if he does, the move will be damaging, analysts say. It casts doubt over the autonomy of other independent bodies set up by Congress to ensure full implementation of the 11 reforms promoted by Mr Peña since 2012, such as the new energy and telecoms regulators. "It generates uncertainty about the rest of the reforms," said GEA-ISA, a polling firm, in a report on June 2nd. It could also encourage other interest groups to stand up against the reforms, it added.
The most ambitious of those, bringing private investment into the oil industry, appears to be going smoothly. But even adventurous oil investors braving Mexico for the first time will be unnerved to see the government so cavalier about enforcing laws that it claims most of the credit for.
(The Economist, 3 de junio de 2015).

4. La suspensión de la reforma educativa abre un conflicto en México

El País
El Gobierno mexicano ha herido de muerte una de las reformas más importantes del mandato de Enrique Peña Nieto. El presidente que fue celebrado por su audacia para reformar el sector educativo, secuestrado durante décadas por la cúpula del sindicato, es hoy criticado severamente por dar marcha atrás a uno de los pilares de la reforma educativa: la evaluación de los maestros.
Este lunes, varios sectores de la sociedad han comenzado a presionar para que se repongan los exámenes. Mexicanos Primero, una organización civil que ha seguido de cerca la implementación de la ley, ha señalado que el Gobierno ha cedido nuevamente ante las cúpulas sindicales y ha llamado a una colecta de firmas para “salvar la reforma educativa”.
El think tank México Evalúa considera que la suspensión viola el artículo 3 de la Constitución, que fue modificado por la reforma promulgada en 2013. “Cancelar las evaluaciones docentes nulifica la reforma educativa, traicionando a millones de alumnos de nuestro país”, señala en un comunicado.
La SEP anunció el viernes por sorpresa la suspensión indefinida de uno de los puntos que causaron mayor fricción con los maestros. La reforma era repudiada por la facción disidente del poderoso sindicato de maestros, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. La CNTE, cuya presencia es minoritaria pero se concentra en los estados del sur del país (Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas), lleva semanas amenazando con bloquear las elecciones del próximo domingo 7 de junio.
Este lunes, unos 1.500 integrantes de la CNTE atacaron la Junta distrital del Instituto Nacional Electoral en Juchitán (Oaxaca), encargada de organizar las elecciones. La autoridad electoral informó de que fueron robadas 11.000 boletas en dos municipios del Estado. Al menos 5.000 fueron quemadas en incidentes registrados esta mañana. 
"El INE condena categóricamene la utilización de la violencia y llama a conducir las diversas manifestaciones de todos los grupos de la zona por la vía pacífica", dijo Arturo Sánchez, consejero del instituto, en una conferencia de prensa. La violencia en Oaxaca ha obligado al INE a cerrar preventivamente 9 de sus 11 oficinas en el Estado para proteger a sus empleados. 
En la Ciudad de México, un grupo de maestros de la CNTE marchó hacia la Secretaría de Gobernación para dialogar con el subsecretario Luis Miranda, un hombre cercano a Enrique Peña Nieto que ha sido interlocutor del grupo disidente desde 2013. Los líderes de la sección 18 de Michoacán y 22 de Oaxaca, las más poderosas dentro de la Coordinadora,  señalaron que no hubo acuerdos, pero anunciaron nuevas movilizaciones para el miércoles. Su objetivo es lograr la abolición total de la reforma educativa.  
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), la mayor organización gremial de América Latina, se vio debilitado en febrero de 2013 con la encarcelación de su líder, Elba Esther Gordillo, apodada La Maestra, acusada de fraude, delincuencia organizada y lavado de dinero. Desde entonces, la facción opositora del sindicato ha mantenido un pulso con el Gobierno federal. La reforma, que fundamentalmente propone una remodelación de las condiciones laborales de los profesores (hasta ahora todavía algunos maestros heredaban la plaza), había logrado ya realizar un primer proceso de evaluación y la elaboración de un censo de docentes en el país (1.200.000 maestros).
Según datos facilitados por la propia Secretaría de Educación, en las primeras pruebas participaron 183.073 profesores. De ellos, algo menos de 70.000 resultaron idóneos y los 113.00 restantes suspendieron. De estos últimos, 34.344 eran docentes en activo y que siguen, como contempla la ley, en su puesto de trabajo.
En mayo, el Informe de Capital Humano del Foro Económico Mundial situó a México en el puesto 102 de una lista de 124 países por la calidad de su educación, especialmente deficitaria en ciencia y matemáticas. Ya en 2012 el informe PISA concluyó que el 55% de los alumnos mexicanos no alcanzaba el nivel básico en matemáticas y el 41% no llegaba al de comprensión lectora. Con esos resultados, México se situaba en el último lugar de los 34 países de la OCDE.
(El País, 2 de junio de 2015)

5. El retroceso de México | Miami Herald

La decisión del presidente mexicano Enrique Peña Nieto de suspender indefinidamente la evaluación de maestros — el centro de su muy aplaudida reforma educativa — es un error catastrófico que mancha su presidencia y probablemente perjudicará a México por varias décadas.
Suena como una exageración, pero no lo es.
Tal como lo han señalado el Foro Económico Mundial y varias otras organizaciones, el principal motivo por el que México no está creciendo más rápido no son sus políticas económicas — como se podría decir de Venezuela o Argentina — sino su deficiente sistema educativo. Debido a sus malas escuelas, México no puede tener una mano de obra más calificada para competir con China, Corea del Sur y otras potencias manufactureras del mundo emergente.
El sistema educativo de México ha sido secuestrado desde hace mucho tiempo por poderosos sindicatos de maestros que quieren preservar sus privilegios, como permitir que sus partidarios —independientemente de sus credenciales académicas - puedan comprar o heredar empleos vitalicios de maestros.
Muchos maestros mexicanos son contratados por sus conexiones sindicales, y ni siquiera pisan un aula. Según el grupo ciudadano Mexicanos Primero, hay 298,000 maestros de escuelas públicas que nunca enseñan, sino trabajan como activistas sindicales, a costa de los contribuyentes.
No es sorprendente, entonces, que México esté en el puesto 53 de los 65 países que participan en la prueba internacional PISA de estudiantes de 15 años, casi tan mal como Brasil (58) y Argentina (59). Y tampoco es sorprendente que solo el 25 por ciento de los jóvenes mexicanos entran a la universidad, comparado con el 93 por ciento en Corea del Sur.
Poco después de asumir la presidencia en el 2012, Peña Nieto fue noticia en todo el mundo por enviar a la cárcel a la entonces poderosa jefa del sindicato de maestros Elba Esther Gordillo por cargos de corrupción. Poco después, Peña Nieto anunció una audaz reforma educativa que incluyó la evaluación de maestros y normas más estrictas para la contratación de nuevos profesores. El presidente se refirió a estas medidas — y tenía razón — como un punto de inflexión en la historia de México.
Pero ahora, en medio de amenazas del sindicato radical de maestros conocido como la CNTE de impedir con actos de violencia las elecciones legislativas de este domingo en estados como Oaxaca, Michoacán y Guerrero, el gobierno de Peña Nieto ha anunciado la “suspensión indefinida” de la evaluación de maestros, que era una demanda clave del sindicato.
La suspensión efectivamente anula la prueba de ingreso para cerca de 250, 000 aspirantes a maestros que debía realizarse a partir del 15 de junio, y la evaluación de 1.2 millones de maestros en los próximos tres años.
“La cancelación de la evaluación de maestros anula la reforma educativa, y traiciona a millones de niños en nuestro país,” dijeron varios grupos no gubernamentales esta semana. Peña Nieto ha cedido al chantaje de los líderes sindicales que están en contra de mejorar la calidad educativa, agregaron.
Mexicanos Primero, uno de los grupos que firmaron la declaración, dice que la decisión gubernamental probablemente sea impugnada en los tribunales, porque la reforma educativa del gobierno fue aprobada como una enmienda constitucional.
La marcha atrás del gobierno ante el temor de que los activistas de la CNTE impidan la elección del domingo en varios estados es un signo de debilidad de Peña Nieto, que también podría perjudicar sus reformas energética, de comunicaciones y de laboral. Si Peña Nieto invalida su reforma más importante, ¿cómo va a convencer a los inversionistas de que confíen en su capacidad de implementar las otras reformas?, dice el grupo.
Hay especulaciones en los medios mexicanos de que la suspensión de las evaluaciones podría ser una maniobra de Peña Nieto para convencer a los activistas de la CNTE de no perturbar las elecciones legislativas del domingo, y que el gobierno reinstalará las evaluaciones poco después de las elecciones. Esto es una tormenta en un vaso de agua, dicen algunos.
Mi opinión: No lo creo. A corto plazo, la suspensión de la evaluación de maestros le dará nuevos bríos a la cúpula de la CNTE, ya que ahora sentirá que puede chantajear al gobierno para que aniquile la reforma educativa. Si Peña Nieto vuelve a ordenar la evaluación de maestros, la cúpula sindical amenazará con no abrir las escuelas en Oaxaca, Michoacán y Guerrero cuando se inicie el nuevo año escolar.
Al largo plazo, esto es una tragedia para México, ya que el país no logrará superar sus mediocres tasas de crecimiento si los niños mexicanos tienen maestros sin credenciales académicas, que compran o heredan sus puestos de trabajo, o trabajan como activistas sindicales.
Esta es la peor decisión de la presidencia de Peña Nieto, y — salvo su reversión inmediata — pone en duda el futuro de todas sus demás reformas.
(3 de junio de 2015).