Aprendizajes para México (más allá de Trump)

Escrito por JUAN ALFONSO MEJÍA LÓPEZ el 16 Febrero 2017. Publicado en Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 455

Publicado en El Financiero 9|2|2016

En medio del contexto de incertidumbre monotemático que hoy acapara la atención pública por la llegada de un nuevo presidente a Estados Unidos, en Mexicanos Primero optamos por enfocarnos en qué quieren las y los mexicanos para México. Este es el mayor desafío para los últimos 21 meses de la administración del presidente Peña Nieto.

 

La semana pasada invitamos a México a Andreas Schleicher. El Director de la División de Educación en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) coincide en defender el derecho a aprender de las niñas, niños y jóvenes del mundo para construir una sociedad incluyente. La mejor forma de concretarlo es mediante un sistema educativo centrado en las personas, con políticas públicas que garanticen la continuidad del proyecto social educativo.

De acuerdo con Schleicher, todas las naciones exitosas han tenido coyunturas desafiantes, pero sólo pocas han mantenido el ímpetu transformador. Algunas de las principales experiencias internacionales compartidas nos muestran la importancia de lo siguiente:

  1. La demanda. La educación es un proyecto social, no de las autoridades. Una sociedad comprometida y participativa es fundamental para el acompañamiento de las autoridades desde el diseño hasta la implementación y evaluación de la política pública. Que el proyecto de transformación se mantenga en la dirección correcta depende del grado de eficacia de los grupos organizados desde la sociedad civil, sin dejar de lado a las familias.
  2. El dato duro. La mejor forma de sensibilizar el carácter urgente de la transformación es mediante el acceso a la información. Para muchas familias, es un misterio la mala calidad de la educación de sus hijos. Suelen creer con frecuencia que, si eso pasa, no es en la escuela de sus hijos (sea privada o pública). Dotarlos de la información necesaria ayuda a quitarles la venda de los ojos y convertirlos en aliados permanentes para el cambio.
  3. Lo que México está dejando de ganar. Si México lograra ubicar a sus jóvenes en el nivel 2 de los 6 de la prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), la economía del país crecería tres veces su tamaño actual. Pero PISA sólo mide a los jóvenes de 15 años escolarizados; si lograra incluir en la escuela a todos sus jóvenes, el tamaño de la economía sería 5 veces mayor.
  4. El fin del viejo mito de origen es destino. El mito de que los países ricos son educados y los pobres no lo son es eso, un mito. Vietnam es el mejor ejemplo de ello. A pesar de tener una economía mucho menor que la de México, sus jóvenes obtienen mejores resultados de aprendizaje que naciones como Reino Unido, Francia o Suecia; además, la población con menos recursos económicos de este país asiático tienen mejores resultados que las clases medias de Austria o Portugal.
  5. Los profesores. Existen dos tipos de naciones, los que invierten en las personas y por consecuencia en su futuro (China) y los que lo hacen en bienes de consumo (varias naciones de Europa). La mejor forma de invertir en el derecho humano de las y los niñ@s a una educación de calidad es a través de la formación de sus maestr@s. Nunca deben sentirse solos; necesitan estar acompañados. Mientras mayor sea su posicionamiento como profesionales del aprendizaje, menos expuestos están a otro tipo de presiones externas a su vocación.
  6. Las familias. La transformación del sistema educativo se vive distinto al inicio que al momento de su consolidación. La reforma puede empezar con acuerdos entre las distintas autoridades o grupos de presión, pero su éxito necesita de la concientización de las mayorías. Las familias necesitan conocer lo que sucede en las escuelas de sus hijos y participar como parte central de la comunidad escolar.
  7. Cada país tiene el sindicato que su sistema educativo merece. Si el SNTE habla de plazas, es porque durante mucho tiempo el sistema educativo se centró en la distribución de plazas. Si el sindicato se concentra en formación docente, es porque el sistema está ocupado en su profesionalización. Hacia allá debemos transitar.
  8. Lo local. El éxito de cualquier reforma es llevarla al salón de clases. El hecho educativo sucede cuando un maestro involucra a los niños en su propio aprendizaje y el niño participa en el mismo. ¿Qué necesitamos hacer para alcanzarlo?

Más allá de Trump, los mexicanos tenemos tareas en casa. Empecemos por no abandonar el camino correcto; en palabras de Schleicher, “debemos mantenernos perseverantes”.

Que así sea

Acerca del autor

JUAN ALFONSO MEJÍA LÓPEZ

¡Deja un comentario!

Para comentar, escribe tu nombre y correo electrónico,