Comisionados: poniendo las cosas en claro

Escrito por DAVID CALDERÓN M. el 29 Junio 2011. Publicado en Blog de Mexicanos Primero, David Calderón - Blog | Vistas del artículo: 4153

¿Qué es una comisión? Sentencia el Diccionario de la Real Academia: "Orden y facultad que alguien da por escrito a otra persona para que ejecute algún encargo o entienda en algún negocio." En el sistema educativo mexicano, se refiere a la situación de un maestro que no se encuentra frente a grupo, a pesar de que ello sea su asignación prevista.

¿Por qué sacar a un maestro de su papel de docente? Pensemos en alguna otra profesión vocacional que sea un servicio con responsabilidad a cargo del Estado. ¿Por qué un médico o una enfermera en el sistema oficial de salud no estarían en su asignación prevista? ¿A qué y a dónde los comisionaríamos, de manera que fuera justificado que no se dedicaran a precisamente fungir como tratantes y resolver con sus compañeros una demanda masiva?

¿Sobran o faltan maestros? Si hay maestros sin grupo, sobran; si hay más egresados que puestos disponibles, sobran. Si hay personas con desempeños deficientes, ausentismo y actitudes antisociales, tras años y años de cursos de actualización y reforzamiento, medidas disciplinarias e incentivos económicos, entonces sobran; si hay escuelas multigrado o pasan meses antes de que se presente un interino a sustituir al docente que se retiró por jubilación, faltan. Pero como no hay un registro confiable, aún no sabemos con certeza si sobran o faltan.

Si resulta que faltaran, sería extraño y contraproducente que todavía se hiciera más grave la carestía encargando a un maestro que se dedique a algo distinto a dar clases. Pero en México hay miles de comisionados. Las condiciones generales de trabajo consagraron la posibilidad de que alguien que se prepara durante cuatro años para ser maestro, y posiblemente con varios años de experiencia en el servicio y cientos de horas de actualización y perfeccionamiento docente pagadas a cargo del erario público, no se dedique a la docencia.

Hay comisiones por demás justificadas: hay profesores que han sido comisionados a funciones directivas; son directores de facto, con todos los problemas y pocas de las atribuciones y ventajas de los directores con nombramiento, porque en un arranque de generosidad ellos se ofrecieron, o los convencieron con razonamientos o los presionaron con dádivas o coacciones para tener un aumento de trabajo sin aumento de sueldo. Hay quien se inscribió, ya como servidor público en plenitud de funciones, a un programa académico, pensando en que sus alumnos futuros pueden resultar beneficiados, se le quitan alumnos presentes y se le otorga una "beca comisión". Otros más hacen trabajo de gestión didáctica, diseño de materiales, aplicación de programas nacionales, capacitación veloz, apoyo a la inserción e integración educativas de niños migrantes, indígenas o con discapacidad. Son asesores técnico pedagógicos; como todavía no se clarifica como una vertiente con claves presupuestales y reglas laborales específicas, en algunos estados o regiones son una comisión. Hay comisionados con labores administrativas; digno de la antología del disparate, formamos a alguien para que conduzca el aprendizaje, que es un proceso humano de lo más delicado, y estamos pensando en perfiles de egreso altos y exigencias en un plan de estudio, y un examen de selección riguroso, pero aceptamos que cientos de ellos vayan a hacer apoyo administrativo, papelería, burocracia. Unos, aún más raro el caso, están asignados a otras dependencias de los gobiernos estatales o municipales, o cubren cargos de elección popular, desde síndicos hasta diputados y senadores.

Las comisiones son un esquema altamente ineficiente, porque las situaciones que cubre son irregularidades que debieran resolverse no con ese parche, sino con diseños modernos y específicos. O permisos sin goce de sueldo, o cambios definitivos de asignación; y no ese extraño limbo, a veces purgatorio, de la dichosa comisión. Pero la joya de la corona son las comisiones sindicales. Hay un grupo de maestros que trabajan a favor del sindicato. ¿Pero acaso no se recauda, cheque tras cheque, el 1 por ciento de todos los pagos a los maestros y se entrega al sindicato, que con ese recurso puede comprar, arrendar y contratar?

Los datos de la cuenta pública 2009 identificaron a más de 16 mil comisionados; el registro de maestros del primer trimestre de 2010 que, como resultado del mandato de la Cámara y de la presión de las organizaciones de sociedad civil entregó la SEP, marcó que la mitad de los comisionados reconocidos estaban asignados a tareas sindicales. Todavía el último trimestre de 2010 marca 15 mil 375 comisionados, un claro subregistro porque resulta ahí que Guerrero no tiene comisionados, Michoacán 45 y Durango 76; una patraña. La profesora Gordillo expresó públicamente hace dos semanas que el SNTE entregará su lista de comisionados; es palabra empeñada que urge hacer efectiva si el sindicato pretende mantener un diálogo con la sociedad organizada.

Acerca del autor

DAVID CALDERÓN MARTÍN DEL CAMPO

DAVID CALDERÓN M.

Soy Cofundador y Presidente Ejecutivo de Mexicanos Primero.
Conoce mi trayectoria.

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Comentarios (1)

  • MARTA

    13 Mayo 2014 a las 19:04 |
    Por eso, pero y que van a hacer?, tienen en sus nóminas detectados quienes son los comisionados y que hacen?
    los siguen contratanto y de pilón dandoles "plaza",...yo conozco a uno que ni la prepa tiene, recien contratado por ustedes y proximo a darle "plaza" y todo porque la esposa anda bien metida en el sindicato...y "afortunadamente" movio sus palancas para que le dieran empleo al marido", es una burla!!!
    y lo contrataron de acompañante del "DIRECTOR"...eso es todo...aqui en México, "todo se puede"

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