La CNTE, Oaxaca y el IEEPO

Escrito por FERNANDO RUIZ R. el 20 Julio 2015. Publicado en Blog de Mexicanos Primero, Equipo de Mexicanos Primero - Blog | Vistas del artículo: 4595

Después de la centralización de los pagos del Fondo de Aportaciones de la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE), la desaparición del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) es una medida que elimina otro de los soportes claves de la infraestructura organizativa y política de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y abre la oportunidad para hacer efectivo el derecho a aprender de las niñas y niños de Oaxaca. 

Hace ya tiempo que la retórica reivindicatoria de la CNTE entró en contradicción con su propia actuación. Es un recuerdo lejano aquellas manifestaciones multitudinarias de la primavera de 1989 que terminaron con el cacicazgo de Carlos Jongitud Barrios. En ese entonces, la CNTE representaba una esperanza democrática para los jóvenes que desde 1987 había iniciado, con la huelga de la UNAM de 1987, una nueva etapa nacional de movilizaciones sociales y políticas.

Sin embargo, algo pasó en los años posteriores y la CNTE, al igual que otras organizaciones sociales, encontró en las acciones de protesta social una forma de vida redituable en términos económicos y políticos. Nacieron como movimientos de rechazo de las prácticas políticas priístas y de cambio en la agenda de gobierno pero evolucionaron hacia esquemas corporativos dirigidas, en el mejor de los casos, por colectivos autoritarios con dirigencias vitalicias y hereditarias. Organizaciones como el Sindicato de la Ruta 100, Antorcha Campesina o Asamblea de Barrios, que en su momento fueron movimientos de cambio social, pronto entraron en una dinámica diferente.

La CNTE, surgida el 18 de diciembre de 1979, se colocó pronto como un actor central en la constelación de organizaciones que luchaban por la transformación democrática del país. En el pasado, movimientos magisteriales, tales como Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM) de 1956 a 1958, y la participación de maestros en todo tipo de movilizaciones sociales y políticas, como en el vasconcelismo, el cardenismo o las guerrillas rurales y urbanas de los sesenta y setenta, contribuyeron a forjarles la imagen de defensores de las causas justas.

El amplio respaldo social, la efectividad de las movilizaciones, las coyunturas políticas y la proclividad gubernamental a sostener la estabilidad política mediante la negociación política y la entrega de recursos públicos permitieron a la CNTE sobrevivir y consolidarse. En mayor o menor medida, las fracciones integrantes de la CNTE lograron avances importantes y reconocimiento político e interlocución con las autoridades federales.

Sin embargo, a pesar de su posicionamiento político y mediático, la CNTE no logró avanzar a nivel nacional. Hoy, después de 36 años de existencia y a pesar de que con la reforma al 3º artículo constitucional de 2013 resurgió su presencia en 26 entidades federativas, sólo tiene presencia dominante en cuatro entidades federativas. En las movilizaciones de 1989 logró sacar a las calles a más de 400 mil personas, pero hoy sólo controla poco más de 100 mil maestros. En la plenaria de la Asamblea Nacional Representativa (ANR) de junio de 2015, contó con la asistencia de 152 representantes de 10 entidades, dónde más del 60% correspondió a las delegaciones de Oaxaca y Michoacán.

Pese al fracaso de su ampliación nacional, la CNTE logró fortalecerse a nivel regional y estatal en los estados del sur. En Guerrero, la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) logró mantenerse como una fuerza política significativa en el estado. A pesar de las severas pugnas en su interior, su presencia continua siendo dominante en regiones como “La Montaña”. Aunado a lo anterior, su beligerancia extrema y acontecimientos como los de Ayotzinapa en 2011 y 2014 le permitieron construir alianzas con organizaciones sociales y políticas que han potenciado su capacidad de movilización. En Michoacán, pese a no lograr el control del sistema educativo michoacano, la Sección XVIII Democrática mantiene una capacidad organizativa importante que le permite interlocución e influencia con el gobierno estatal. En Chiapas, en julio de 2013, el Bloque Democrático logro obtener la Secretaría General de la Sección VII del Sindicato Nactional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Pero fue en Oaxaca dónde la CNTE se consolidó con un proyecto propio y al mismo tiempo, representó su talón de Aquiles. A partir de 1992, la Sección XXII (S22) logró el control de todo el sistema educativo estatal, pues además de consolidar una estructura de control sindical en las siete regiones del estado, adquirió la facultad de elegir a todas las autoridades de educación básica del IEEPO, asignar todas las plazas docentes y administrativas y determinar las promociones y los movimientos de personal. También logro controlar los créditos e incentivos, cursos de actualización, becas, un número importante de Ayuntamientos, posiciones en el Congreso estatal y hasta una Fiscalía en la Procuraduría de Justicia del Estado (minuta de 1992). Sin obstáculos, la S22 tuvo la oportunidad de transformar el sistema educativo oaxaqueño acorde con sus planteamientos, pero mantuvo el autoritarismo, la desigualdad y la exclusión.

La gran diversidad de grupos y corrientes al interior de la S22 provocó un aumento significativo de las motivaciones para realizar acciones de protesta. Se pueden identificar cuatro orientaciones generales que están en constante disputa. Una fracción que busca el cambio revolucionario mediante la conformación de “frentes de clase” y que busca provocar respuestas de las fuerzas de seguridad mediante la violencia y la desestabilización, como bloqueo de gasolineras o instalaciones estratégicas, y tienen conexión con grupos guerrilleros o en algunos casos forman parte del ala política de la guerrilla. Por otro lado, hay grupos y corrientes que buscan el posicionamiento político de sus miembros y por ende son proclives a sostener nexos y negociaciones con grupos políticos dominantes y participar en la ocupación de cargos políticos y electorales. La tercera es aquella que sostiene una agenda eminentemente gremial y que plantea mantener el movimiento dentro de causes sindicales, luchando por avanzar y sostener las conquistas salariales y económicas, de vivienda y de ampliación del patrimonio sindical. La cuarta orientación es planteada por aquellos grupos que, por su cercanía con las escuelas, buscan plantear propuestas educativas alternativas y que se expresan en las propuestas pedagógicas de docentes indígenas, las Escuelas Altamiranistas de Guerrero, las Escuelas Integrales de Michoacán y el Movimiento Pedagógico de Oaxaca.

Por lo anterior, el incumplimiento del calendario escolar se volvió permanente y sistemático. De 1994 a la fecha se perdieron 634 días de clases en el estado, sin considerar los paros a nivel regional ni las ausencias de maestros por los plantones rotatorios. Toda una generación de mexicanos presenciamos los paros magisteriales y la ausencia de consecuencias legales y laborales para los culpables.

 

Cuadro 1. Días sin clases en Oaxaca

Año

Periodo

Días sin clases

1994

03 al 22 de mayo

18

1995

02 al 16 de mayo

14

1996

07-29 de mayo

22

1997

02-28 de mayo

26

1998

03-29 de mayo

26

1999

04 de mayo-07 de junio

34

2000

15 de mayo-12 de junio

28

2001

14 de mayo-15 de junio

30

2002

01 de mayo-06 de junio

37

2003

01 de mayo-08 de junio

39

2004

01 de mayo-02 de junio

33

2005

12-31 de mayo

19

2006

22 de mayo-15 de noviembre

120

2007

Mayo-junio

15

2008

Mayo junio

15

2009

Varios meses

29

2010

Varios meses

24

2011

Mayo

9

2012

Varios días entre agosto-diciembre

17

2013

Varios días de febrero-mayo,

agosto-octubre

48

2014

Marzo-abril, octubre y diciembre

9

2015

Enero-junio

22

TOTAL

 

634

Descargar tabla.

Fuente:

+ Hasta 2006, Samuel Hernández Ruiz (2013). Fin de ciclo. Una visión desde Oaxaca, p.7. el autor considero días naturales de paro.

+ 2007-2011: información de Pedro Matías, Disponible en: http://old.pagina3.mx/principal/3779-casi-un-ciclo-escolar-perdido-por-paros-magisteriales-en-siete-anos-admite-gabino.html

+ 2012-2014: datos propios basados en notas periodísticas. Los datos sólo contabilizan los paros a nivel estatal, no incluye los paros regionales.

 

Derivado de los acuerdos de 1992, el magisterio tuvo la posibilidad de elegir a través de asambleas de cada nivel y posteriormente ratificados por la Asamblea Estatal de la S22 a los siguientes funcionarios del IEEPO:

  1. Director de Educación Primaria General
  2. Director de Educación Indígena
  3. Jefe del Departamento de Educación Especial
  4. Jefe del Departamento de Educación Preescolar
  5. Jefe del Departamento de Secundarias Técnicas
  6. Jefe del Departamento de Secundarias Generales
  7. Jefe del Departamento de Telesecundarias
  8. Jefe del Departamento de Formación y Actualización de Docentes
  9. Director de Educación Física
  10. Jefe de Departamento de Educación Medio Superior
  11. Coordinador de Educación Inicial
  12. Coordinador de Educación para Adultos
  13. Titular del Centro de Desarrollo de las Lenguas Indígenas de Oaxaca (CEDELIO)
  14. Coordinador de la Unidad Estatal de Actualización para Maestros de Educación Básica en Servicio
  15. Delegado de Servicios Educativos de Puerto Escondido.
  16. Delegado de Servicios Educativos de Pinotepa Nacional.

Con el IEEPO bajo su control, la S22 construyó un sistema de compulsión autoritario sobre directivos y maestros. Ante el decrecimiento de la participación docente en las movilizaciones, se estableció un escalafón sindical. La emisión de un “Certificado de participación sindical”, requisito indispensable para promociones, cambios y acceso a incentivos, se constituyó en un eficaz mecanismo para asegurar la participación en las movilizaciones (convocatoria). Por otro lado, para las escuelas que decidían rechazar a los maestros faltistas, se estableció el mecanismo disuasorio de retención de certificados y materiales escolares.

Semejante concentración de poder en manos de los dirigentes sindicales terminó por envilecer las relaciones al interior del sindicato. La corrupción, autoritarismo y traición erosionó de forma importante su apoyo social. Las malas prácticas y abusos llevados a cabo por la dirigencia colectiva de la S22 también se expresaron hacia la Asamblea Nacional Representativa de la CNTE en donde era frecuente la imposición oaxaqueña en sus decisiones.

De manera inmediata la desaparición del IEEPO es positiva ya que:

  • Brinda la oportunidad de exigir cuentas a los funcionarios educativos, ya que los anteriores reportaban a la Asamblea Estatal de la S22.
  • Abre la oportunidad a los maestros para dejar de abandonar las escuelas por motivos no educativos y acceder a las promociones y movimientos sin hostigamiento sindical.
  • Posibilita el ingreso de los programas federales a las escuelas más necesitadas.
  • Se recupera el control de los trámites administrativos de nombramientos, cambios de adscripción y promociones del personal docente y administrativo.
  • Se elimina la opacidad en la operación de las unidades administrativas de los 11 niveles educativos.
  • Libera a las escuelas de la coacción que pesaba sobre sus decisiones para asegurar la continuidad de las clases.

La desaparición del IEEPO era un paso obligado para realizar el cambio del sistema educativo de Oaxaca. Pero los retos que se avecinan son enormes, pues se tiene que reconstruir una nueva institucionalidad. Su desaparición no elimina el control de la S22 sobre los maestros, ya que las funciones de reporte y seguimiento de los jefes de sector y supervisores continúan canalizados al sindicato. La ruta es incierta, pero en ella no puede faltar el respeto al trabajo colectivo docente y a las comunidades oaxaqueñas. Sin lugar a dudas el cambio será paulatino y estará en manos de los propios oaxaqueños. Parece una tarea imposible, pero hoy se dio un paso adelante para terminar con la impunidad con la que algunos cuantos dirigentes sindicales tomaban decisiones que afectaban a cientos de miles de alumnos, maestros y escuelas.

 

 

Acerca del autor

FERNANDO RUIZ R.

Soy investigador en Mexicanos Primero.

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