Encender la educación I

Escrito por DAVID CALDERÓN M. el 06 Abril 2011. Publicado en David Calderón - Blog, Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 4224

Me encuentro en Nueva York en medio de un Foro con una sorprendente pluralidad de participantes y una sorprendente coincidencia de enfoques. Venimos de todos los continentes y formamos parte de organizaciones civiles comprometidas con el cambio en educación. Discutimos en plenario las cuestiones apremiantes de metodología –cómo relacionarnos con los gobiernos, cómo comunicarnos con los padres de familia, cómo lidiar con los sindicatos- y también nos reunimos en sesiones de aprendizaje y consulta entre pares.

Como el Hombre Elefante, me duele la cabeza porque la tengo llena de sueños. De sueños, no de ilusiones. Mis compañeras de Pakistán nos pidieron ayuda sobre cómo llevar adelante la educación de salud reproductiva para la primaria en un contexto de intolerancia religiosa. Beatriz Azeredo nos cuenta de lo abandonados y conflictuados que están los directores de secundaria pública en Río de Janeiro, y cómo eso contrasta con el jolgorio que se está armando para la Copa del Mundo y las Olimpiadas que se realizarán en esa tropical ciudad; Lily Thapa, valiente abogada de la educación de las jóvenes viudas en su natal Nepal, le comparte excelentes recomendaciones, basadas en cómo se logró involucrar los planes de turismo con una derrama de beneficios hacia los estudiantes en su país.

No falta el detalle chusco e inquietante: Hylton refiere que la mejor escuela secundaria de Sudáfrica, que está en la zona rural y alcanza mejores resultados que las privadas de Johannesburgo, tiene a un carismático director con 14 años en el puesto quien, cuando un maestro tiene ausencia injustificada, organiza un piquete de padres que le dan un “spanking” en público, es decir, lo disciplinan en el trasero como hacían con los alumnos en el siglo XIX.

Mohammed Andaloussi, el decano de los banqueros de su país, explica cómo ha vinculado a cuatrocientas empresas con escuelas de Marruecos para ayudarlas en su planeación, seguimiento de metas y recaudación, más allá de un simple donativo. Analizando esta experiencia, nos enfrascamos en un intenso debate en el que Ayla de Turquía, Rajesh de India y yo insistimos en que las intervenciones de sector privado son bienvenidas siempre, pero que se debe cuidar que con ellas no se brinde un pretexto a las autoridades para no entregar resultados de calidad para todas las escuelas, pues ello es su mandato.

Uno de los momentos centrales fue la presentación de los principales resultados del reporte de McKinsey. Este es el segundo; el primero fue lanzado en 2007, con gran impacto, pues documentó claramente cómo los sistemas de más alto rendimiento escolar del mundo eran justamente los que se concentraban en tener los mejores maestros, y por ello habían desarrollado un sistema de selección, formación inicial, asignación, estímulos y superación docente que es congruente y exigente.

El segundo reporte, titulado “Cómo los sistemas que más han mejorado lo siguen haciendo”, responde a cuestionamientos que se hicieron al primero. Es decir, nadie tuvo elementos ante la evidencia masiva que se presentó en el primero, y la tesis de “mejor maestro = sistema exitoso” permanece sólida; lo que se criticó fue no tener la película completa, no tener respuesta a “De acuerdo, ¿pero cómo se llega hasta ahí?”. Así que el equipo de autores se concentró no en los “mejores”, sino en los que están mejorando más. Revisaron 20 sistemas de todos tamaños, desde dos mil hasta más de medio millón de estudiantes y para arriba; de todas partes del mundo: Singapur, Corea del Sur, Polonia, Inglaterra, Ghana, Chile, Jordania, pero también Boston, Minas Gerais y Ontario; con una rejilla de 7 evaluaciones globales y 25 locales integradas en una “escala universal”, 527 intervenciones analizadas y 200 entrevistas a profundidad para los detalles cualitativos. La obra es una joya, porque es sumamente concreta y muy cuidadosa con reconocer cómo la implementación en el contexto es lo que define el éxito operativo, y no el simple traslado de una receta. La perspectiva es alentadora: el cambio profundo de resultados comienza en un lapso de cuatro a seis años.

Para resumir estrechamente, lo que el reporte identifica es un movimiento continuo en el que se requieren diversas acciones; por ejemplo, con un sistema de bajos resultados, lo crucial es asegurar un mínimo obligatorio de nivel en los maestros, infraestructura en las escuelas, confiabilidad en los supervisores y rendición de cuentas riguroso; en las etapas más avanzadas, se puede dar un margen muy importante de autonomía a cada escuela, dejar la formación continua de maestros a sistemas más libres y de aprendizaje entre pares, etc.

El punto crítico es cuando, en un sistema, algunos interesados ya cayeron en cuenta de la urgencia del cambio y deben convocar, convencer y exigir a los otros que asuman juntos la ruta de transformación. Es el momento de arranque, de encendido… “Ignition” se llama el capítulo en el reporte. Es lo que en la plenaria me pidieron aplicar el esquema para juzgar el caso de México… Se lo comparto en la próxima entrega.

Acerca del autor

DAVID CALDERÓN MARTÍN DEL CAMPO

DAVID CALDERÓN M.

Soy Cofundador y Presidente Ejecutivo de Mexicanos Primero.
 
Conoce mi trayectoria.

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