ENLACE: No maten al mensajero

Escrito por DAVID CALDERÓN M. el 21 Abril 2010. Publicado en David Calderón - Blog, Equipo de Mexicanos Primero - Blog | Vistas del artículo: 3791

En la larga historia de nuestra peleonera raza, aunque no lo parezca, se ha ido avanzando en la humanización del conflicto. De la guerra total, genocidio carnicero o furor caníbal, de tanto en tanto los contendientes recuerdan que una vez tuvieron alma y que hay algunas reglas elementales que se pueden proponer al respeto mutuo. Por ejemplo, no atacar a los inocentes y desarmados, no rematar a los heridos, no torturar a los prisioneros. Ya en la rústicas guerras de las primeras dinastías en el país de Egipto se estableció una regla así: no maten al mensajero.

Si el que transmite noticias en una guerra es eliminado, no logra dar su mensaje; el conflicto puede prolongarse innecesariamente y todos pierden. Muchas veces el mensajero ni siquiera era un emisario de los contrarios, sino uno del propio grupo; matar al mensajero entonces no sólo es un acto de extrema barbarie y displicencia déspota, sino una franca tontería. Si eliminamos al portador de noticias que no nos agradan, la realidad que nos molesta no va desaparecer por ese hecho. No por nada Calderón de la Barca usa la imagen como símbolo de la degradación del embrutecido Segismundo, en La vida es sueño: lanzar por la ventana a quien ofrece un servicio es una señal importante de tiranía.

Todo esto viene a cuento porque aquí y allá, a veces con conocimiento insuficiente pero las más de las veces con prejuicio y con desdén se cuestiona a la prueba ENLACE. A veces por una noción muy limitada de lo que una evaluación es y ofrece, y en otros caso por ceguera ideológica o cinismo convenenciero, se dice que la prueba no es adecuada y que debiéramos deshacernos de ella. Porque revela lo que nos gusta reconocer, porque sus resultados son reproche y adeudo, se quiere acabar con ENLACE. No maten al mensajero.

A lo largo de esta semana, 16 millones de niños y jóvenes realizarán la prueba. Es una prueba censal, para todos los alumnos en todas las modalidades y subsistemas de tercero de primaria a tercero de secundaria del país. Lo que no se puede evaluar no se puede mejorar, y en este sentido la Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) fue pensada para descubrir qué tanto esta avanzando el global de la población de educación básica en su formación académica y establecer políticas públicas para reforzar las áreas que se identifican débiles.

ENLACE ofrece un diagnóstico sobre el logro, en el ciclo actual, de los propósitos educativos en Matemáticas y Español; tiene un enorme valor, que la propia Secretaría de Educación Pública no ha logrado darle para el uso educativo real.

Hace años, nos quejábamos porque los datos que ofrecía la SEP eran imprecisos e inverificables: reprobación, eficiencia terminal, promedio de calificaciones. Incluso los cálculos sobre aprovechamiento (primero para un estudio durante la Modernización y luego en el contexto de Carrera Magisterial) se quedaban fuera de la posible consulta de los propios alumnos, de los padres o de los investigadores externos. ENLACE fue creada para ofrecer a los  padres un primer punto de referencia y establecer un comparativo entre el logro académico de sus hijos con el de sus compañeros; y el global de la escuela con el estado y el país. Rápido se nos olvida la espantosa opacidad de hace algunos años; el que ENLACE sea una lucecita invita sin duda a mejorarla y a complementarla, no a apagarla.

ENLACE es una prueba técnicamente bien construida y funciona para las dos cosas para las que fue creada: descubrir dónde el alumno necesita reforzar sus conocimientos y darle a los padres de familia una rendición de cuentas independiente de la calificación en las boletas. ¿Mide en forma incontrovertible y definitiva los aprendizajes? No, no es la balanza del juicio final. ¿Registra todos los aprendizajes? No, sólo ofrece un aproximado del logro individual en Español y Matemáticas; no es desprecio por la generosidad, la atención, la capacidad de trabajar en equipo… simplemente no se aboca a registrar esos otros aprendizajes. ¿Es mejor la prueba que el editorialista soberbio, el investigador resentido o el comunicador superficial se imaginan? Probablemente; el único feo defecto que tienen es que esas pruebas no existen, y ENLACE sí.

Es perfectible, pero es de los pocos elementos que tenemos para la investigación y la focalización de esfuerzos. La escuela mexicana siempre ha sido muy reacia para ser examinada y abierta al escrutinio de los padres de familia o de los ciudadanos, y ENLACE es un primer intento que sí vale la pena mantener. Es una gran inversión de recursos públicos e indigna que la comunicación sea tan mala que los alumnos no entiendan por qué los están examinando y los maestros se vean presionados a alcanzar puntajes. Pero entonces lo que merece censura y corrección es el mal uso, no el instrumento. ¿Los resultados que arroja no mejoran mucho? No, y es lógico, por lo errático de las políticas y lo timorato o chapucero de las reformas, no por ENLACE. Si no te gusta la foto, báñate y péinate, pero no tires la cámara. No maten al mensajero.

Acerca del autor

DAVID CALDERÓN MARTÍN DEL CAMPO

DAVID CALDERÓN M.

Soy Cofundador y Presidente Ejecutivo de Mexicanos Primero.
 
Conoce mi trayectoria.

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