Maestr@s: ¡Su causa es nuestra! | Opinión

Escrito por DAVID CALDERÓN M. el 14 Septiembre 2017. Publicado en David Calderón - Blog, Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 569

Publicado en El Financiero 14|9|2017

Todos tenemos detrás de nosotros una cadena de maestros, al menos uno, que nos ayudó a encontrar quiénes somos de verdad. Lo que les debemos es inconmensurable, impagable, desbordante. La sucesión de maestros que tenemos en nuestra historia es el mejor predictor de lo que le podemos aportar a nuestra sociedad. Han tomado una causa, han hecho una profesión de principios. Justo por ello merecen ser llamados “profesores”, por esos valores que profesan, por esos principios que le dan forma a su causa.

La causa de los maestros es el despliegue del potencial de cada uno de sus alumnos; desencadenar -quitar las cadenas- a las posibilidades. Ofrecer oportunidades y desarrollar capacidades. Los auténticos maestros hacen eso. Seguramente muchos de nosotros no sólo los tenemos detrás de nosotros, sino delante nuestro. Son hombres y mujeres de palabras. Los mejores son también personas de palabra. Prometieron dedicarse a sus niños, a sus jóvenes; prometen propiciar su aprendizaje, poner en la fragua y ayudar a templar su carácter. Un ejemplo de ello han sido los maestros que a lo largo de diez años Mexicanos Primero ha reconocido con el Premio ABC, maestros que han sabido honrar su palabra.

Vivimos en un país en el que apenas se comienza a escuchar a los maestros. En su nombre hablaron políticos, líderes gremiales, académicos. A veces expresaron sus inquietudes. Otras muchas suplantaron su voz. La sustituyeron y acallaron. No pasa sólo con ellos; si cada uno de nosotros sólo lee los diarios, se quedará con la idea de que este país es una inmensa coladera, llena de macabras fosas, en donde se pone a la gente que quería hablar, a donde se manda a guardar silencio a cientos, a miles. Si, en cambio, sólo se ve televisión, parecería lo contrario: “Acá no pasa nada”, y mejor nos entretenemos con borbotones de palabras insustanciales, falsas o soeces, supuestamente divertidas.

Hoy no aceptamos el silencio, ni queremos distraernos con la charla insustancial. Hoy es momento de decir palabras verdaderas. Mucho se puede decir, pero el destino de la palabra es estar siempre incómoda, inquieta. Siempre las palabras dicen más cosas y otras cosas que aquello que quien las usa pretende comunicar. Traen resabios, recuerdos, connotaciones que la hacen excedida, expandida. Yo digo escuela, y tú piensas en aquella que estuviste, en la que están tus hijos, en la que aún no conoces pero te gustaría que existiera y fuera la de todos los mexicanos.

Y eso no es malo, sino bueno, porque la vida de las palabras la hace resonar, perseverar, seguir emitiendo mensajes aún cuando ya se nos adelantaron los que en primer lugar las usaron. Por eso las buenas ideas se traducen en buenas palabras: las palabras inteligentes tienen pies y tienen dientes, es decir, están destinadas a que les salgan patitas y a llegar lejos, a impactar, a imantar a muchos, y también a que les salgan dientes y muerdan la realidad, la transformen; que lo que hemos entendido que es necesario y justo no sólo se diga, y se aspire a ello, y se desee, sino que se concrete, se aterrice, se haga real y vigente y contundente.

Hoy las palabras verdaderas, y quienes las dicen pueden estar en peligro. Ya no quiero un país, mi país, lleno de fosas, sino lleno de brotes. Los maestros de verdad, los maestros de los que aprendemos, nos siguen enseñando lo que significan las palabras principales: libertad, justicia, dignidad. Hay que decirles a estos maestros: "Gracias" y que esa palabra se sobrecargue y florezca con mil significados, con cientos de miles de razones por las cuales su trabajo y su ejemplo van a perdurar, con veintitrés millones de motivos: los niños y jóvenes de México que se proponen servir, aquellos quienes son su causa.

La lección de gratitud la aprendimos bien, pero hay que renovarla. Hoy les decimos maestr@s ¡su causa es nuestra! Y se los vamos a demostrar con los hechos.

 

Acerca del autor

DAVID CALDERÓN MARTÍN DEL CAMPO

DAVID CALDERÓN M.

Soy Cofundador y Presidente Ejecutivo de Mexicanos Primero.
Conoce mi trayectoria.

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