No es negociable

Escrito por JUAN ALFONSO MEJÍA LÓPEZ el 09 Mayo 2018. Publicado en Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 427

Publicado en El Heraldo 9|5|2018

Colocar a la educación como la máxima prioridad nacional ayudará a solucionar otros problemas, como la desigualdad, la inseguridad y la corrupción.

El spot “¿Y si los niños fueran candidatos?”, que tanta polémica ha causado, pretendió iniciar una conversación. No busca favorecer ni desmerecer a ningún candidato o candidata, sino recordarnos que no debemos dejar fuera de la discusión pública a las niñas y los niños.

Dejar atrás un sistema educativo pensado para mantener vigentes los acuerdos de los adultos y consolidar un andamiaje institucional que apoye a los niños implicó reconocer en la Constitución el aprendizaje como el centro de todo el sistema educativo.

Para expresarlo de manera más clara, haré referencia a los cuatro elementos vinculados con el derecho a una educación de calidad inscritos en el Artículo 3º:

1) Que los materiales y métodos educativos garanticen el máximo logro de aprendizaje.

Cada niña y niño requiere “métodos” de aprendizaje participativos y flexibles que le dejen aprender por varias vías: con proyectos individuales y en equipo, dentro y fuera del aula y en interacción con su comunidad.

En México ha prevalecido un sistema educativo que no voltea a ver al niño en el aula, ni se preocupa por si aprende. Un sistema que mandata desde el centro un plan y programa “unitalla”, sin responder al contexto local.

2) Que la organización escolar garantice el máximo logro de aprendizaje.

Para que las y los niños aprendan, la escuela necesita liderazgo, espacios y mecanismos para la toma de decisiones, recursos suficientes orientados al aprendizaje y apoyo técnico y pedagógico.

En Méxic, el enfoque se ha puesto más en lo administrativo que en lo pedagógico; la escuela se percibe como “Centro de trabajo”.

3) Que la infraestructura educativa garantice el máximo logro de aprendizaje.

Cada escuela debe ser accesible y contar con las condiciones mínimas de construcción, agua y saneamiento.

En México no se ha garantizado que cada escuela cuente con una infraestructura adecuada, desde los servicios básicos hasta las aulas y espacios recreativos.

4) Que la idoneidad de los docentes y directivos garantice el máximo logro de aprendizaje.

Los niños necesitan que sus maestros cuenten con una formación inicial de calidad, procesos de selección y promoción docente justos y transparentes, oportunidades de formación continua pertinentes y relevantes y mecanismos de evaluación que les permitan mejorar su práctica.

A los docentes no se les ha tratado como profesionales, ni nos hemos preocupado lo suficiente para garantizarles la formación y apoyo debidos en su misión de conducir el aprendizaje.

El interés superior de la niñez y su derecho a aprender NO es negociable. Impulsar la transformación educativa por encima de cualquier coyuntura político-electoral es resguardar los derechos que legal y legítimamente les corresponde, gane quien gane.

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JUAN ALFONSO MEJÍA LÓPEZ

JUAN ALFONSO MEJÍA LÓPEZ

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