¿Qué resultó de la segunda evaluación docente?

Escrito por PABLO VELÁZQUEZ el 10 Agosto 2017. Publicado en Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 470

Publicado en El Financiero 10|8|2017

La Evaluación del Desempeño Docente se llevó a cabo por segundo año consecutivo en el pasado ciclo escolar 2016-2017. Recordemos que la Ley General del Servicio Profesional Docente, promulgada en 2013, mandata una evaluación obligatoria del desempeño docente y de quienes ejerzan funciones de dirección o de supervisión en la Educación Básica y Media Superior.

Esta evaluación debe realizarse al menos cada cuatro años, excepto para aquellas personas que obtengan un resultado insuficiente quienes tendrán que sujetarse a una nueva evaluación en un plazo no mayor a doce meses.

La Evaluación del Desempeño Docente ha sido un trabajo en marcha tanto para las autoridades educativas como para los propios maestros. 

Por un lado, las autoridades educativas modificaron el planteamiento original de 2015 para corregir algunas preocupaciones que aquejaron a los docentes pioneros: 1) dar más espacio de reflexión al propio docente sobre su práctica diaria; 2) ser más flexible en el número de sedes y fechas para tomar el examen de conocimientos pedagógicos y curriculares; 3) incluir un proyecto de enseñanza que complemente la información de documentos formales como planeaciones de clase.

Los datos de presentación y de resultados en este segundo ciclo de evaluación dejan algunas dudas a maestros y sociedad civil. Vayamos por partes: el número de participantes. 

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) publicó el pasado mes de julio la Auditoría a las Evaluaciones de la Calidad de la Educación Básica, en donde se incluyen estadísticas generales sobre la presentación en el segundo ciclo de evaluación de desempeño docente. En dicho documento, la ASF señala que el número de personas que presentaron por segunda ocasión consecutiva la evaluación fue de 20,333 en educación básica. 

Recordemos que este fue el número de maestros que obtuvo un resultado con desempeño insuficiente en su primer oportunidad hace un año, por lo que presentaron de manera obligatoria esta evaluación.

Un mes después del reporte de la ASF, la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente (CNSPD) publica los resultados de 8,574 personas en su sitio web, dejando un rezago pendiente de 11,759 personas, tan sólo en educación básica. 

No es un número pequeño: los docentes evaluados tienen el derecho de contar con su resultado en tiempo y forma, ya sea para alcanzar un incentivo económico extra (en el caso de los destacados) o para demandar la formación continua adecuada si es que su desempeño en la evaluación fue insuficiente. ¿Dónde están los resultados de estos 11,579 maestros? ¿Faltan publicar los datos de tantos docentes o la SEP proporcionó datos erróneos a la ASF? 

Ahora hagamos algunas observaciones sobre los resultados de las 8 mil 574 personas de las que sí tenemos resultados: 110 personas obtuvieron un desempeño destacado.

Aunque son la minoría, recordemos que estas personas fueron de extremo a extremo, al conseguir un nivel destacado un año después de tener un desempeño insuficiente, y son acreedores a un incentivo económico en su sueldo base, lo que tendría que reflejarse a partir del siguiente ciclo escolar. Otro detalle: mil 749 personas resultaron nuevamente con un desempeño insuficiente, lo que representa su segunda oportunidad de tres posibles. 

Estos docentes tienen derecho a formación continua de calidad y un tutor que les apoye en su capacitación antes de presentar de manera obligatoria la evaluación en el siguiente ciclo escolar.

La evaluación del desempeño docente es una buena oportunidad para identificar las áreas de oportunidad y atenderlas a tiempo. 

Si los maestros consideran a la evaluación como otro “pase de obstáculos”, el ejercicio perderá su significado y terminará siendo otro requisito burocrático para permanecer en el Servicio Profesional Docente. 

Recordemos que la primer consecuencia de la evaluación siempre debe ser el apoyo, justo y oportuno, que impacte en el aprendizaje continuo del maestro. Eso requieren los maestros y por eso abogamos.

 

Acerca del autor

PABLO VELÁZQUEZ

Soy Investigador en Mexicanos Primero

Maestro en Política Pública por la Universidad de Míchigan e Ingeniero Industrial y de Sistemas por el Tecnológico de Monterrey. Mi interés sobre política educativa se centra en inversión, gasto gubernamental y resultados académicos de los estudiantes.

He fungido como tutor de alumnos de maestría en materias como cálculo y microeconomía. Serví como Subdirector de Delegaciones del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos. Soy un creyente que la educación mejora nuestro entorno y cambia positivamente a las personas.

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