¿Reforma a la deriva?

Escrito por CLAUDIO X. GONZÁLEZ G el 16 Julio 2013. Publicado en Claudio X. González - Blog, Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 3794

En diciembre pasado se concretó una de las reformas constitucionales en materia educativa más importantes en la historia de México. La energía de una nueva administración, el apoyo de las principales fuerzas políticas (el Pacto) y una creciente demanda ciudadana dieron paso a que el Estado recupere rectoría en la materia y establezca un servicio profesional docente con base en un esquema fortalecido de evaluación. Aunque es sólo el primero de una larga serie de cambios indispensables, esta reforma puede servir como detonador.

Para adelantar la transformación a fondo del sistema los siguientes pasos son: una legislación secundaria (Ley del Servicio Profesional Docente, Ley del INEE y reformas a la Ley General de Educación) que haga justicia al cambio constitucional, la cabal implementación del nuevo marco normativo y la transformación del entramado institucional que lo haga posible.

El fin: la dignificación y profesionalización del magisterio que permita un mejor y mayor aprendizaje de nuestros niños, niñas y jóvenes. Sólo entonces podremos hablar de una verdadera reforma educativa.

Dicho eso, existe el riesgo de que el potencial de la reforma de diciembre se diluya o inclusive se destruya en las fases de reglamentación secundaria e implementación. Me explico.

El empuje inicial de la administración del Presidente Peña Nieto hacia la reforma educativa parece menguar. El gobierno ha fallado en la comunicación de los beneficios y la trascendencia de la reforma constitucional y ha permitido que las voces mentirosas e interesadas en conservar las prebendas del pasado ganen espacio, en particular entre el magisterio. Por otro lado, no está preparando con celeridad y contundencia los cambios institucionales que demanda la reforma en la SEP y el INEE. Tampoco está empujando con ahínco sus proyectos de legislación secundaria, mismos que languidecen (sobre todo el clave, el Servicio Profesional Docente) en mesas derivadas del Pacto que pocos incentivos tienen, ante la inacción del Ejecutivo, para adelantar y concretar los trabajos. La SEP tiene que hacer la tarea.

Ante el reciente entornoelectoral, las cúpulas sindicales parecen haber recobrado terreno. Sus desmanes soterrados (SNTE) y abiertos (CNTE) van impunes. Su capacidad de chantaje parece repuesta. Sus líderes una vez más se placean en eventos con el Presidente, el Secretario de Educación y en las mesas de negociación del Secretario de Gobernación. Hay que entenderlo de una buena vez. Si no se les arrebata el control de la educación a estos grupos cupulares y corruptos, no habrá educación de calidad en México. Si queremos una mejor educación y un mejor México, hay que atreverse.

Por otro lado, el Pacto sufre desavenencias internas y los Partidos que lo conforman sufren de malos momentos (PAN) y apego clientelar (ciertas facciones del PRD e inclusive del PRI). Algunos legisladores sostienen que nunca se debe separar del cargo o despedir a un maestro, así repruebe en repetidas ocasiones las evaluaciones. Argumentan que eso sería punitivo y contrario a los derechos de los maestros. ¿Y los derechos de los niños? Olvidan lo profundamente punitivo que es para los alumnos tener a maestros reprobados en el aula o a decenas de miles de comisionados y aviadores cobrando como maestros sin serlo.

El INEE mismo, pieza toral del nuevo contexto educativo, vive una incómoda transición y dudas existenciales: ¿Ser o no ser? y ¿hasta dónde ser? Es indispensable que cuanto antes el INEE se haga de voluntad para ser todo lo que está llamado a ser. Si no encuentra su voz en estos momentos decisivos, no la va a encontrar más tarde.

Otro factor: se ven en el horizonte las intentonas reformistas en materia energética y fiscal. En esecontexto, la administración no quiere disturbios como los de Guerrero. Eso ha vuelto al gobierno titubeante. Pero, inclusive pactando el Gobierno con losgrupos sindicales una reforma recortada, ¿puede confiar en que el SNTE y sobre todo la CNTE no se manifiesten? Sus desmanes se darán tarde o temprano. Es su "modus vivendi". Sólo una derrota total de la reforma y arrodillar al gobierno será suficiente para ellos. ¿Podemos permitir eso? Además, ¿hay alguna duda de que llegada la discusión de la reforma energética y fiscal la CNTE tomará su lugar en las huestes anti-reforma? Todo ello aconseja que hay queaguantar la turbulencia en el corto plazo para no sacrificar a los niños en el largo plazo.

¿Va a perseverar la administración e invertir el capital político que requiere la reforma educativa? ¿Tendrán los actores del Pacto la altura de miras para poner a los niños primero? ¿Tendrán los partidos políticos la consistencia y las agallas para enfrentar a grupos que tanto dañan a la educación?

Las preguntas se abultan y las respuestas no llegan.

Ahora podemos hacer al Presidente y a los actores del Pacto el reclamo que antaño los ciudadanos le hicimos al SNTE y a la CNTE: ¡Más educación y menos política!

Resulta crítico, para noseguir perdiendo "momentum", que la legislación secundaria se apruebe a más tardar en agosto próximo y que sea fiel al espíritu del Constituyente. Dirán mucho las próximas semanas del derrotero que tomarán las reformas que le urgen al País en la administración de Peña Nieto: ¿Reformas a fondo o reformas "light"?

El llamado a todos es: pongamos a los niños primero. Su predicamento actual y su derecho a una educación de calidad demandan transformar a fondo el sistema. Ahora es cuando. Ante una oportunidad histórica, todos tenemos que actuar con una responsabilidad igualmente histórica.

Acerca del autor

CLAUDIO X. GONZÁLEZ G

CLAUDIO X. GONZÁLEZ G

Fundador de Mexicanos Primero

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