¿Y cómo sí? ENLACE y la siguiente generación

Escrito por DAVID CALDERÓN M. el 05 Febrero 2014. Publicado en David Calderón - Blog, Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 4486

El 3 de febrero el Secretario de Educación convocó a una compacta rueda de prensa para abundar sobre la polémica en torno a ENLACE. Es una señal positiva que el funcionario se presente a la opinión pública a dar explicaciones sobre una decisión cuestionada; para ello se valió de comentarios previamente aportados por el Dr. Backhoff, miembro de la Junta de Gobierno del INEE.

En su discurso, el secretario Chuayffet reiteró que la prueba se descarta por corrupción. Digno de crítica es que no aportara pruebas o datos duros sobre qué tan frecuentes o extendidas son las prácticas “perversas” a las que se refirió. ¿Con qué frecuencia ocurrió que se enseñara para la prueba? ¿Le consta que fue generalizado e incontrolable? ¿A qué proporción de los alumnos se les pidió “faltar” para que no realizaran la prueba? ¿Qué tan enraizada fue la práctica de “pasar respuestas”? ¿Cuántas hojas de respuestas fueron alteradas? ¿Hay investigación y sanción a funcionarios involucrados? Suponer que fue algo masivo, sin probarlo o estudiarlo, no es una justificación sólida.

Según los datos de la propia área de Evaluación de la SEP, la tasa de copia en primaria para 2013 ronda el 4.2%, mientras que en secundaria llega a 2.7%. Con 14 millones de alumnos evaluados, pueden considerarse no confiables los resultados de unos 508 mil instrumentos aplicados.  ¿De ese tamaño es la “perversión”? ¿Hay algo más que no sabemos y no nos puede decir? ¿Deben desecharse los resultados del 96% restante?

Aún siendo la cifra algo menor, la corrupción debió y debe ser combatida, en lugar de eliminar aquello que fue afectado por ella. La señal es pésima: impunidad de los pocos, afectando a millones de personas.

El funcionario mencionó a Chiapas, Guerrero y Campeche: “Si ENLACE refleja que esos estados son los de mejor calidad, dejo a ustedes la calificación de la transparencia de ENLACE”. Será por la parquedad con la que lo dijo, pero de entrada suena sumamente ofensivo implicar que de esos estados es imposible esperar buenos resultados.

Tal vez el Secretario se refiere a la presentación de la SEP para 2013 (“Resultados históricos nacionales”, p.6), en la cual se agrupan todos los grados de primaria por bueno y excelente. Ahí descuellan por su avance acumulado Campeche y Chiapas, mientras que entre los de menor avance se encuentran Aguascalientes y Querétaro. Ahora bien, cuando se consideran los resultados únicamente del grado final (6º de primaria), sólo las escuelas públicas, y se descuenta el “factor copia” que las propias autoridades calcularon y detectaron, el lugar relativo de Chiapas por sus resultados en Matemáticas es el 30º del país en ese año.

El Secretario dio a entender que la eventual anomalía o comportamiento contraintuitivo de la estadística en los estados mencionados es algo que descalifica por completo a ENLACE como instrumento de transparencia en todos los grados y todas las entidades. Pero eso, a final de cuentas, no parece relevante pues, según dice, corresponde al INEE la decisión de realizar o no la prueba más adelante. Por fin, ¿ya no la hace por que se “pervirtió” o porque ya no le toca esa decisión a la SEP?

En todo caso, lo fundamental es hacernos todos la pregunta: “¿Y cómo sí?”. La evaluación censal de los aprendizajes es la única que sirve para rendir cuenta cabal sobre el respeto y promoción del derecho de cada uno a aprender.  Alumno por alumno, escuela por escuela, la evaluación censal empodera a los actores locales, sobre todo a los padres y maestros para operar, sin dejar en el ámbito centralista todas las decisiones fundamentales de lo que debe ocurrir en el aula.

Con el cuidado y la proporción debidas, para evaluar a los maestros se requiere identificar el logro de aprendizaje de sus alumnos. ¿O será entonces el acumulado de cursos o la fidelidad sindical lo que identifique el mérito?

Si al INEE le toca la siguiente evaluación, necesita establecer a la brevedad un calendario de sus interacciones con la SEP, prever el pilotos previos para validar los instrumentos y un sistema de transparencia propio de la democracia.

El Instituto debe demostrar que se equivocan quienes consideran que indefectiblemente los maestros tenderán a truquear los resultados y que no pueden ser dignos de confianza; que los padres son una masa inculta que nunca pedirá cuentas o bien que, haciéndolo, serán por naturaleza injustos. Esa sí que es una visión anacrónica y perversa.

Acerca del autor

DAVID CALDERÓN MARTÍN DEL CAMPO

DAVID CALDERÓN M.

Soy Cofundador y Presidente Ejecutivo de Mexicanos Primero.
Conoce mi trayectoria.

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