Lectura y vida: caras de una misma moneda

 Juan Carlos Jiménez Hernández

 Tamaulipas

 27/06/2024

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En los tiempos actuales, donde la tecnología y la inmediatez señalan los senderos de la existencia, la lectura es uno de los puentes anchos que une a las personas con su propia humanidad, porque, se avance hasta donde se avance en la modernidad, la vida sin lectura es una árida transición entre el útero y la tumba.

En consecuencia, la enseñanza de la lectura durante la educación primaria es fundamental y el punto de partida del derecho de aprender, ya que establece las bases para el desarrollo académico, personal y emocional de los niños y de las niñas (Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación, 2020).

Los docentes desempeñan un rol crucial al crear un entorno en el aula que promueva el amor por la lectura, implementando métodos dinámicos y personalizados según las necesidades individuales de los alumnos.

Es esencial fomentar la diversidad de materiales de lectura, para que las niñas y los niños encuentren temas que les interesen y los motiven a continuar leyendo, porque cuando un maestro emplea procesos innovadores en la enseñanza y promoción del acto de leer con sus alumnos y alumnas, los arma de libros y los libra de armas.

Además, la participación activa de las madres y los padres en el proceso de aprendizaje de la lectura es vital para reforzar lo aprendido en clase, porque no hay que olvidar que la escuela es el segundo hogar, pero el hogar es la primera escuela.

Al respecto, existen anécdotas que ilustran con claridad cómo se desarrolla en la realidad, el aprendizaje de la lectura en la escuela primaria, como la que vivió la Maestra María de Lourdes Sánchez Vélez, quien nos narra:


“Irenio, era un niño de menor edad y madurez que todos cuando ingresaron a primer grado, estaba muy pequeño. Cuando llegaron y entraron los primeros días, las mamás los veían por la ventana del salón.
Ellas se asustaron cuando dije que haría un dictado. Aun así, continué (al fin ellas estaban por fuera). Era el clásico dictado de hormiga, mariposa, elefante…Irenio volteaba, me veía con sus ojillos inquietos, luego tapó su hoja con la otra mano y escribió hormiga así 🐜 (con un dibujo de una hormiga. Pero diminuta en su hoja de cuaderno. Y elefante, dibujó como pudo un 🐘, pero grande, como media página del cuaderno. Era su lógica.
La mamá espantada de su hijo que no sabía qué hacer. Otro día me abordó y le digo que así es la escritura de hormiga para él. Irenio, por un tiempo tuvo escritura inicial (así se llama cuando se “escriben” las palabras con su representación gráfica/símbolo/dibujos). Fui criticada en la escuela porque mis alumnos tardaron mucho en aprender a leer. Pero una vez haciéndolo, ellos ya producían pequeños textos”.

 

De lo cual se deduce que la clave del éxito para un buen inicio en la enseñanza de la lectura en la primaria es lograr que maestros y padres de familia se integren como un binomio redondo perfecto.

Y no puede ser de otra manera, ya que existe una profunda interconexión entre la experiencia lectora y la existencia humana. La lectura no es simplemente una actividad aislada o un mero pasatiempo; es una ventana que nos permite explorar, entender y conectar con el mundo que nos rodea.

A través de la lectura, no solo adquirimos conocimientos y desarrollamos habilidades cognitivas, sino que también nos sumergimos en diversas realidades y vivimos múltiples vidas, tal como lo sentencia el escritor estadounidense George R. R. Martin, cuando afirma que un lector vive mil vidas antes de morir… Aquel que no lee sólo vive una (Martin, 2011).

La lectura va más allá de ser una simple habilidad de decodificar palabras; es un proceso esencial para la vida. Al leer, adquirimos conocimientos, ampliamos nuestra visión, mejoramos nuestra comprensión del entorno y desarrollamos habilidades críticas.

Además, la lectura promueve la empatía, la creatividad y el pensamiento analítico. Es crucial fomentar el hábito de la lectura desde una edad temprana para que las personas puedan aprovechar sus beneficios a lo largo de su vida.

En conclusión, la lectura y la vida son, efectivamente, dos caras de una misma moneda. Ambas se influyen mutuamente y se enriquecen una a la otra, formando un ciclo virtuoso continuo de aprendizaje y de crecimiento.

Como docentes, es nuestro deber fomentar esta interrelación, creando entornos de aprendizaje que motiven a las y los estudiantes a explorar el vasto mundo de la lectura y a reflexionar sobre cómo se entrelaza con sus propias vidas, promoviendo así un aprendizaje verdaderamente significativo, en razón de que las alumnas y los alumnos, leyendo y escuchando, conocen a los demás. Escribiendo y hablando, se dan a conocer.


Referentes bibliográficos.
Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (2020). Docentes que leen y escriben. La lectura y la escritura en 1° y 2° grados de educación primaria. Editorial MEJOREDU. https://www.mejoredu.gob.mx/images/publicaciones/taller-lectura.pdf
Martin, G. (2011). Danza de dragones. Ediciones Gilgamesh.  

Juan Carlos Jiménez Hernández

Tamaulipas


Es Licenciado en Educación Primaria por la Escuela Normal Federalizada de Tamaulipas. Cuenta 26 años experiencia docente. Cursó una maestría en Innovación Educativa en la Universidad Pedagógica Nacional 281 de Ciudad Victoria, Tamaulipas; además, es Doctor en Políticas Educativas por el Centro Regional de Formación Docente e Investigación Educativa (CRETAM). Se desempeña como Asesor Técnico Pedagógico en la Zona Escolar 118, Sector 22 de Nivel Primaria en Ciudad Victoria, Tamaulipas. Ganador del Premio Nacional ABC 2021, Aprendiendo en Comunidad, en la categoría Ser Comunidad, con el Proyecto Clases en tu Hogar Radio.

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