El Premio ABC…una palmadita en el hombro

 Marilú Sarmiento Chanona

 Premio ABC 2013/ Chiapas

 24 de Abril del 2026

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Mi nombre es Marilú Sarmiento Chanona, fui profesora de grupo de primaria durante muchos años, esto me permitió darme cuenta de que hay pocas actividades en la vida tan gratificantes como la docencia. Esta labor exige un compromiso profundo y una pasión por transformar la vida de los alumnos.

Es acompañarlos día a día en un viaje lleno de descubrimientos, retos y aprendizajes, donde cada paso representa una oportunidad para crecer, tanto para los alumnos como para los profesores. En ese recorrido, el aula se convierte en un espacio de encuentro humano, donde se construyen sueños.

Como profesora de grupo, viví experiencias inolvidables con mis alumnos. Dentro del aula, no solo desempeñaba el papel de maestra; muchas veces era también mamá, psicóloga, doctora y guía, atendiendo no solo lo académico, sino también lo emocional y lo humano. Al finalizar cada ciclo escolar, mi mayor recompensa era la satisfacción personal de haber cumplido con mi tarea, de saber que había aportado algo valioso en la vida de mis alumnos.

En el año 2004, asumí la dirección de la escuela primaria Fray Matías Antonio de Córdova y Ordóñez, ubicada en la capital del estado de Chiapas, A partir de este momento, mi responsabilidad creció de manera significativa, pues ya no se trataba únicamente de acompañar el proceso de enseñanza y aprendizaje dentro de un aula, sino de velar por el funcionamiento y desarrollo de toda la comunidad escolar. 

Ser directora significaba organizar, gestionar y dar rumbo a la escuela. Desde la planeación de actividades académicas hasta la atención de situaciones imprevistas, cada jornada representaba una oportunidad para aprender y mejorar. No solo consistía en coordinar tareas, sino en construir un ambiente de confianza, respeto y colaboración.

Pero, ¿qué tan reconocida es la labor de los profesores? Es una pregunta que invita a la reflexión. En el discurso, la escuela se presenta como el centro del sistema educativo, el espacio donde se forman las nuevas generaciones y donde se construye el futuro de una sociedad. Sin embargo, en la práctica, pocas veces se mira hacia el interior de las escuelas para valorar de manera real el trabajo cotidiano de los docentes. Detrás de cada clase hay horas de preparación, esfuerzo y dedicación que no siempre son visibles ni reconocidas.

Muchos docentes encuentran su principal motivación en el compromiso personal y en la satisfacción de ver avanzar a sus alumnos. Esa motivación interna es fundamental, y el reconocimiento externo es necesario: una palabra de agradecimiento, un gesto de valoración o una retroalimentación positiva pueden marcar la diferencia y fortalecer el sentido de pertenencia y compromiso.

En el año 2013, después de 37 años de servicio, llegó para mí esa tan significativa “palmadita en el hombro” al obtener el Premio ABC, otorgado por la Organización Mexicanos Primero. Este reconocimiento tuvo un significado especial, no solo por lo que representaba en lo personal y para la comunidad escolar, sino porque provenía de una instancia que realmente escucha a las y los docentes, valora sus experiencias, visibiliza sus logros y comprende que su labor es fundamental para garantizar el derecho de aprender de niñas y niños.

El premio ABC, además de haber enriquecido profundamente mi vida personal, fue un impulso para asumir cada desafío con mayor determinación: trabajar de manera más cercana con los profesores, fortalecer el vínculo con los padres de familia, atender con mayor sensibilidad las necesidades de los alumnos. Este reconocimiento renovó mi compromiso de seguir trabajando con pasión, entrega, responsabilidad y la firme idea de que, a través de la educación, es posible construir un mundo mejor.

Hoy, con una profunda satisfacción y orgullo, puedo decir: ¡Soy maestra ABC! 

Marilú Sarmiento Chanona

 Premio ABC 2013/ Chiapas

Nace el 30 de enero de 1956 en la ciudad de Ocozocoautla de Espinosa Chiapas. En el año de 1976, inicia su labor docente. Desde el año 2004 a la fecha, es Directora de la escuela primaria Fray Matías Antonio de Córdova y Ordóñez de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Cuenta con estudios de normal primaria, maestría en evaluación educativa y Doctorado en Desarrollo Educativo.

En el año de 2013, gana el Premio Nacional de “Maestros ABC, Maestros de los que aprendemos” convocado por la Organización Civil de Mexicanos Primero.

En el año de 2016, recibe en la ciudad de México, el Premio Nacional de Comunicación José Pagés Llergo en la categoría de Maestro Ejemplar.

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