

La Nueva Escuela Mexicana. Reflexiones desde el aula al cierre del ciclo escolar 2024-2025
Oscar Alvarado Barraza
Premio AEI 2023 /Sinaloa
20 de Junio del 2025
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Estamos finalizando el ciclo escolar 2024-2025 y puedo afirmar que la Nueva Escuela Mexicana (NEM) me ha brindado la oportunidad de incentivar las posibilidades de éxito de mis alumnos desde una perspectiva más humana, crítica y contextualizada.
Esta propuesta educativa no solo reconfigura el papel del docente, sino que también centra el proceso de enseñanza-aprendizaje en la realidad del estudiante, reconociéndolo como un sujeto activo, con voz y con potencial transformador. Uno de los aspectos más significativos ha sido el enfoque en la formación integral.
A través de proyectos interdisciplinarios, el trabajo colaborativo y la inclusión de saberes comunitarios, mis estudiantes han desarrollado habilidades más allá de lo académico: han aprendido a dialogar, a resolver problemas reales y a reflexionar sobre su entorno y de paso, vivir experiencias significativas en la escuela.
Es cierto que en algunos artículos y espacios de discusión se ha expresado incertidumbre sobre la NEM, especialmente en lo que respecta a su implementación y a la necesidad de mayor capacitación docente. Sin embargo, ya son dos ciclos escolares formales en los que se ha puesto en marcha esta propuesta, y en mi contexto puedo describir avances concretos.
Esta forma de trabajo ha permitido unificar los contenidos académicos y ha otorgado libertad al docente, mediante la autonomía curricular, para realizar los ajustes necesarios que permitan a niñas, niños y adolescentes alcanzar los propósitos de aprendizaje.
Durante este ciclo escolar trabajé en un contexto multigrado, atendiendo a estudiantes de segundo y tercer grado de secundaria en la modalidad de telesecundaria. Desde el inicio, implementando la metodología sociocrítica y el enfoque de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), identifiqué que varios estudiantes no contaban con hábitos lectores y, en muchos casos, no habían vivido experiencias significativas relacionadas con la lectura, la danza, el arte y la educación socioemocional.
Ante esta realidad, diseñamos un proyecto centrado en círculos de lectura recurrentes. Gracias a la orientación metodológica de la NEM, estas actividades se enriquecieron con las Estrategias Nacionales de Lectura y el eje articulador Apropiación de las culturas a través de la lectura y la escritura. Lo que en un principio fue una actividad académica se transformó en un proceso de descubrimiento para las y los estudiantes: despertaron su interés por conocer, compartir sus ideas y disfrutar de experiencias pedagógicas de gran valor formativo.
Creamos un taller de danza folclórica que ha motivado a las y los alumnos a permanecer en la escuela y a participar en actividades de su interés. Este espacio de esparcimiento ha contribuido a eliminar malos hábitos de ocio, fomentando en ellos nuevos conceptos sobre el arte y la cultura, a través de bailes regionales.
Asimismo, implementamos proyectos como las sesiones DIA (Desarrollo de la Inteligencia a través del Arte), una metodología que nos permitió, tanto a mis estudiantes como a mí como docente, aprender a conocer nuestras emociones y canalizarlas de forma positiva.
Hoy por hoy, estos materiales representan un referente claro de lo que hacemos en el aula y de lo que ya veníamos realizando en nuestras comunidades: demostrar que estamos presentes, enseñando, aprendiendo, y marcando la diferencia en cada acción pedagógica.
La Nueva Escuela Mexicana representa una oportunidad para transformar la educación. En lugar de resistirnos, seamos promotores del cambio. Nuestro trabajo en el aula es valioso y, con el compromiso de maestras y maestros en México y Sinaloa, lograremos cumplir con esta transformación educativa.
Invito a mis colegas docentes a no temer al cambio, a innovar y a explorar nuevas formas de lograr el éxito académico. La implementación de la NEM nos ha permitido participar activamente en la creación de los nuevos libros de texto, aportando experiencias, actividades y estrategias educativas.

Oscar Alvarado Barraza
Premio AEI 2023 /Sinaloa
Originario del estado de Sinaloa, México, es licenciado en Educación Media con acentuación en español, egresado de la Universidad Autónoma de Sinaloa; maestro en Educación por el instituto de estudios superiores de la Red Iberoamérica de Academias de Investigación. A.C, subsede Sinaloa y docente frente a grupo de Telesecundaria Multigrado Rural, en Badiraguato Sinaloa México. Colaborar como tutor en Grupo Loga S.C., donde he contribuido a la sistematización de prácticas educativas exitosas a nivel nacional. En el año 2022, fue reconocido por la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (USICAMM) por una práctica destacada en el aula. En el año 2023, obtuvo el tercer lugar nacional en la convocatoria “Buenas prácticas e innovación en la docencia”, organizada por la sección sindical nacional, con el proyecto “Si tú me lo cuentas, yo te lo cuento: narrativa en lengua náhuatl”. Obtuvo el Premio AEI 2023, en la categoría “Ser maestro”, con el proyecto “Xixuetska: escritura creativa”, una propuesta para promover la creatividad literaria y el arraigo cultural en el aula. Actualmente, forma parte del proceso de sistematización de prácticas educativas en Fundación Pro Maestro, colaborando con la revista Pensadero, una publicación con alcance internacional que une experiencias pedagógicas de México, Argentina y España.
En el ciclo escolar actual, también desempeña funciones como tutor de maestros de nuevo ingreso, dentro de la convocatoria de tutoría USICAMM 2024-2025.



